HADLEY Últimamente, los días se me iban demasiado rápidos. Pasaba tanto tiempo con Jaxon que ya ni sabía qué éramos. A ratos parecía que todo era de verdad. Me hablaba como si el trato de la empresa ni existiera, y yo… yo me lo creía. Pero después me venía el bajón, con ese miedo tonto de salir lastimada otra vez. Ese domingo, él tenía una junta y yo me quedé sola. Con tiempo libre, decidí darme un gustito y cocinar algo rico. Me puse a preparar una pasta que terminó oliendo tan sabroso que me sentí toda una chef. Pero cuando estaba recogiendo los platos, se me cayó uno y el desastre en el suelo era grande. Me puse a buscar el basurero y nada… entonces caí en cuenta de que el otro estaba en el segundo garaje, ese que Jaxon usaba de depósito. Él siempre me decía que no entrara ahí, que

