Capítulo 4

1179 Words
Campesina asquerosa!! Como te atreves a tocarme ? Lorenzo soltó su brazo de mi agarre y me dio un brusco empujón, haciéndome caer con fuerza sobre la carretera, gemí mientras el dolor me recorría los brazos y las piernas, cuando vi los rasguños sangrantes, me di cuenta de la causa de mi dolor. Me giré hacia el coche n***o y el hombre que lo conducía mientras Lorenzo arrancaba rápidamente y salía a la concurrida de Londres, dejándome congelada y sangrando en esa fría noche de invierno, nunca te perdonaré por esto Lorenzo. Una vez lo perdí de mi vista me obligué a levantarme, ignorando la ardiente ágonia de mis miembros, tal vez debería ir al hospital para que un profesional me revise pero no tenía tiempo. La rabia y la determinación me corrían por las venas obligándome a ignorar el dolor y planear un viaje a la casa de la familia de Lorenzo. Si se negaba a hablar conmigo, entonces tendría que hablar con alguien que estuviera dispuesto a escuchar. El viaje de vuelta a mi casa fue frío y doloroso estuve maldeciendo a Lorenzo en todo tipo de idiomas lo que sabía que no lo afectaba en absoluto. ¿Como puede un hombre ser tan cerrado? Sabía que estaba equivocado ¿porque no puede admitirlo no me regodearía ni se lo restregaría por la cara ¿ Tan importante era su ego ? Al llegar a casa, subi corriendo a mi apartamento necesitaba una buena dosis de helado, de lo contrario explotaría. Lorenzo no me estaba tratando bien y yo no lo iba a tolerar, si esperaba que le respectaran, también tenía que hacerlo con los demás. Anna querida ¿ porque haz vuelto tan pronto?¿que ha pasado? ¿Haz visto al señor Conti ? Pregunto Elena ¿Que estaba haciendo en mi departamento todavía? ¿Y porque estaba en mi cocina? —No me escucho? Tuvo el valor de decir que me equivocaba al construir mi panadería allí, me empujo y me caí, le dije mientras me veía las heridas. Mis dos rodillas estaban raspadas y sangraban, mis brazos tenían heridas hasta los codos, Dios que me había echo, como podría un simple empujón provocar tantas lesiones. Te dije que no perdieras el tiempo cariño No me escuchas, podía oír su decepción a través de la cocina pero no me importaba, no iba a renunciar a mi panadería. No renunciaría a la justicia ¿. Que estás haciendo en mi cocina señora Elena? Inquiri, preguntándome si debía ir a buscar el botiquín y si mis heridas me permitirían moverme o no. He pensado en hacer unas galletitas para ti, respondio. Mientras salía de la cocina con un plato lleno de galletitas de chispa de chocolate. Porque, murmuré mientras, me escocían las rodillas ¡Oh Dios! Los ojos de la señora elena se abrieron de pal en pal cuando se posaron en mis brazos y piernas, rápidamente dejó el plato y se sentó a mi lado ¿ Que te ha pasado? Te lo dije Lorenzo me empujó y me caí en la carretera, gracias a dios no había ningún coche cerca, de lo contrario me habían atropellado dije sin dejar de mirar mis heridas. Necesitaba echarme una pomada antes de que se infecte Y en ir al hospital, elegiste venir a la casa? Anna que voy hacer contigo, ahora quédate aquí mientras busco el botiquín, dijo antes de levantarse. Uh, gracias pero no, gracias siéntate aquí y cometes las galletitas mientras yo voy a limpiar esto, le dijo a la señora Elena. Oh no, no vas a levantarte, siéntate tú mientras yo voy y traigo los primeros auxilios, me dirigió una mirada severa que no me dio otra opción que obedecerla. Una vez estuvo convencida que no me movería, la señora Elena fue a mi habitación a buscar el botiquín. Tres días después por fin tuve el valor de visitar la casa de Lorenzo. Antes, había querido visitar la casa de su familia, pero mis heridas junto ala señora Elena se negaron dejarme ir a ningún sitio. Pero ahora me sentía mucho mejor y estaba lista para enfrentarme a Lorenzo Conti una vez más. Sin embargo, mientras contemplaba el gigantesco castillo, empecé a preguntarme si venir aquí había sido un error porque estaba bastante segura de que Lorenzo no viviría dentro. Bueno sólo hay una manera de averiguarlo,es hora de entrar y descubrirlo, me dije mientras intentaba colarme por la parte de atrás,no sabía porque pero tenía la sensación de que Lorenzo había alertado a los guardias para que me vigilaran, después de lo que había sucedido días antes. Por eso me había vestido de n***o para intentar pasar de desapercibida, la hora del día estaba a mi favor, ya que era de noche, lo que facilitaba esconderse por las sombras. Mis ojos no se apartaban de los guardias que patrullaban el recinto,la puerta principal no estaba lejos del arbusto donde estaba escondida, no podía dejarme ver, si me vieran no dudarían en echarme y tacharme de intrusa. Habían tres guardias en la entrada de la mansión, ¿Cuanto tiempo tardarían en abandonar su puesto? Mi vejiga me gritaba y necesitaba llegar a casa lo antes posible. Con suerte no me avergonzaría de nuevo frente a Lorenzo, mientras le insistiera que me devuelva mi tienda tenía que dejar de pensar tanto en mi panadería, pero no podía evitarlo, en un solo día Lorenzo Conti destruyo todos los años de duro trabajo. ¿ Como no iba a quejarme? Cuando dos de los tres guardias abandonaron sus puestos, vi la esperanza, ahora esperaba que el último también se apartara y entonces haría mi movimiento, mi vejiga intento llamar mi atención pero la ignoré, pensando en Lorenzo y en lo idiota que era, Dios sabe cuanto lo maldije pero no fue suficiente, cada vez que pensaba en el se me ocurrían toda una serie de improperios. Lorenzo Conti, sin duda hacía sacar mi lado creativo. Lo curioso de estos guardias que iban todos vestidos de n***o lo que me dio una gran idea,tal vez podría fingir ser unos de ellos y relevar el hombre de su deber. Entonces una vez que las Costa estuviera despejada podría entrar. Anna eres un genio ?‍♂️ Me baje la gorra para oculta mi rostro, subí los hombros y me dirigí hacia uno de ellos asegurándome de caminar como un hombre, una vez llegue mis habilidades de actuación se pusieron en marcha. ¿ Cuanto tiempo vas a estar aquí? Pregunté asegurándome de hablar con una voz pesada, como si hubiera fumado una docena de tabaco. Estoy esperando a que vuelva Job, luego me voy a mi descanso, respondió el guardia ¿ era mi actuación tan buena que no podía deducir que era una mujer? ¿ Porque no te vas y yo te cubro ?, Le dije ¿De verdad gracias amigo te veré más tarde, dijo y se alejó dejándome de pie en la entrada, bueno eso fue fácil susurré y entré por la puerta principal. Por fin estaba dentro de la Mansión Conti.
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