—Mira, solo hay una cama, obviamente es para una pareja, tres personas no dormirían aquí —dijo Miguel. — ¿Eres tonto o te haces? Con lo grande que es esa cama, podrían dormir hasta cuatro personas allí incluso, y no creo que a un trió de mujeres le importe compartir una cama tan grande —dijo Mary. —Bueno, eso es cierto, pero como sea, esta habitación es nuestra por dos semanas, vamos revisarla —dijo Miguel, quien camino poco después hacia el refrigerador de la habitación, y empezaba a inspeccionarlo. —Voy al baño, necesito darme un baño, eh estado más de diez horas en un avión, y necesito asearme —dijo Mary, quien poco después, fue hacia el baño de su cuarto, el cual estaba detrás de la puerta blanca que había dentro de él. —Bien, yo seguiré revisando que más hay aquí —dijo Miguel, qui

