Mientras tanto en el planeta Urano… Titania en ese instante se estaba comportando peor que el mismo dios de la oscuridad, porque la luna oscura mayor ya había matado a diez de las veintisiete lunas que habían dicho de forma ingenua que si el dios Urano no regresaba, ellas deseaban irse a vivir con el dios Neptuno en su planeta. Escuchar esas declaraciones fueron igual o peor que la traición, ya que el resto de las lunas estaban dando por sentado que Miranda fracasaría en su misión y que su amado creador nunca regresaría. Es por ese motivo que Titania ahora tenía a siete de las lunas inferiores en un rincón, y a todas las llamaba una por una para golpearlas de la misma forma que lo hacía Nom, para recordarles lo mucho que su amado creador las “quería”. —¿No te gusta? ¡Responde! —exclama T

