Eran aproximadamente las diez de la noche cuando Leo fue a la habitación de Miranda a buscarla, para estar un rato con ella porque necesitaba verla. Los compañeros de vida no podían estar demasiado tiempo alejados el uno del otro, porque luego sentían como si una parte de ellos les faltara, es por ese motivo que, en ese instante el gemelo entró a la recámara encontrándola completamente vacía, pero la ventana estaba abierta. El joven sonrió un poco yendo hacia la ventana y con mucha destreza salió por ella asomándose al techo, y fue ahí cuando vio a Miranda sentada en el tejado leyendo un libro. La joven cuando lo vio sonrió a medias observando como Leo se sentó a su lado dándole un beso en la mejilla mientras le decía: —¿Qué lees? —pregunta Leo viendo el libro que la joven tenía en sus ma

