Olivia observa a lo lejos a Nathan sentado en una mesa que había reservado, el hombre lobo cuando lo vio, alzó su mano para que la elfa lo reconociera, y ella con una sonrisa fue a esa dirección suspirando un poco porque se sentía nerviosa, ya que de vez en cuando podía sentir las miradas de los ahí presentes que en su mayoría eran parejas de licántropos y familias. «Creo que soy la única elfa aquí… no importa, ya las cosas han cambiado» piensa Olivia asumiendo que hace más de una década atrás la hubiesen sacado a patadas de ahí, pero ahora ella podía sentirse segura que eso no iba a ocurrir. Cuando llegó a la mesa, Nathan se acercó dándole un beso en la mejilla de una forma mas lenta de la necesaria, olfateándola profundo, porque Olivia pudo sentir como él la aspiraba como si fuera un s

