Noruega: hogar de Olivia y Albert Debido al miedo que sintió por imaginarse que la perdería, Albert confesó sus sentimientos a Olivia quien, en ese instante se había atrevido a unir sus labios con los del alfa que podía sentir como ella era una completa inexperta en el arte de besar. Una parte de él deseó apartarla, decirle que no continuara haciendo aquello, pero su lado más primitivo que deseaba hacer suya a su nueva destinada, fue quien tomó el control en ese mismo instante cuando él prácticamente obligó a la elfa para que abriera su boca, y sin más sometió su lengua cuando tomó el control total de ese beso que sorprendió mucho a la madre de Meridia, es por eso que, como instinto, ella abrió sus ojos pretendiendo apartarse de Albert, pero él la sujetó por su cintura con fuerza impidié

