Mientras Leo se encontraba dándole clases a Eli en la biblioteca, Bruno decide llenarse de valor para ir a buscar a Dolly y pedirle que salieran juntos. Desde que se despertó él podía sentir como si sus sentidos se hubiesen agudizado, porque el aroma de la chica beta lograba percibirlo tan fácil, que a pesar que estaba a quien sabe cuántos kilómetros alejado de ella, podía sentirla como si la tuviera a escasos centímetros de distancia. Es por ese motivo que Bruno como todo un sabueso, siguió su exquisito aroma corriendo para llegar lo más rápido posible hasta donde se encontraba la voluptuosa chica que estaba acompañada por Aurelia quien, cuando vio llegar a su hermano, sonrió a medias. —Bueno, tengo cosas que hacer, Dolly… iré con Tyr. Regreso al rato —dice Aurelia al instante que Dolly

