El corazón de Bruno latía con mucha fuerza, y su emoción era tanta, que no podía controlarse. No sabía cómo explicarlo, pero él en ese instante se sentía mas vivo que nunca, porque amaba esas ideas que Dolly estaba teniendo, no sabía por qué, pero le excitaba mucho doblegarse ante ella. Sin embargo, cuando la joven beta ya tenía su boca abierta para morderlo, recordó que ella no podía hacer eso, porque a pesar de todo Bruno era el hijo del jefe alfa Axel, y si él se enteraba que una beta había marcado a su hijo primogénito, ella se iba a meter en grandes problemas, de eso no había dudas. —¿Sabes qué?, cambié de opinión… levántate, no te marcaré —pide Dolly alejándose solo por respeto al jefe alfa Axel. No obstante Bruno se sentía tan excitado por la situación, que cuando escuchó que Doll

