Mientras tanto en América, en la mansión de los Wolfgang: Antes de marcharse, Axel se acercó a Leo diciéndole: —Entonces, saldremos todos esta noche, ya no puedo esperar para compartir con tu novia Miranda. Nos vemos al rato, Meridia y yo nos regresamos a la cama, todavía está temprano, vámonos, amor. Luego de decir esas palabras, Axel le tomó la mano a Meridia quien sin mas se despidió de sus hijos dejándolos en esa área para que pudieran hablar de lo que sea que se les antojara. Benjamín y Diego esperaron que sus padres ya no estuvieran en su área de visión, para sujetar a Leo por ambos brazos como si lo estuvieran capturando en contra de su voluntad, y así lo llevaron a toda prisa a una zona mas privada de la mansión donde iban a poder hablar con mayor privacidad. —¿Qué les sucede,

