Cuando Diego bajó a toda prisa vio que su hermano tenía a la chica extraña en sus brazos, y sin poderlo evitar, la vista del joven se fue directo al cuerpo desnudo de la muchacha de cabello oscuro. —¿Está bien? —pregunta Diego acercándose a Benjamín. —Supongo que sí, pero revísala solo por salir de dudas, la caída que tuvo fue alta. De inmediato Diego se acerca un poco mas colocando sus manos sobre la frente de Ariel, y fue ahí cuando la joven se dio cuenta que estaba rodeada de dos licántropos, porque ellos no tenían las orejas alargadas. La pelinegra lo primero que pensó fue que estaba en peligro, es por eso que cuando el mareo se le pasó, empuñó su mano para golpear a Benjamín quien era el que la estaba cargando. El rubio al instante la soltó, y fue ahí cuando ella no perdió tiempo

