Katrina estaba decidida a arreglar los problemas que había causado. Diarios sensacionalistas ya habían sacado la noticia de la pelea de la banda local KING'S REVENGE. Su hermano la iba a escuchar. Fue hasta el piso donde estaba Xander, y, tomando su copia de la llave de la puerta abrió y entró sin tocar. –K, no tengo tiempo. –Dijo Xander al verla. —Pues con tiempo o no, vas a oírme. –Contestó Katrina con firmeza. –No tienes motivos para enojarte con tus amigos de banda. — ¿Ah no? Paul te estuvo coqueteando, es mucho mayor que tú. Yo decido si tengo motivos o no para enojarme con ellos. —Xander, ya no soy una niña. Y casi cumplo veinte, solo son cuatro años. ¿Y qué hay de ti? No es por reprocharte, pero te he visto andar con groupies que apenas rondan los dieciocho. Tú conoces a Paul, sa

