Sofía
- ¿estas seguras? - sus labios acariciaban mi cuello intentando sacar más información, le conocía tan bien.
- Segura, la chica le vio entrar al camarín- acaricie su cabello enredando mis dedos en el-
- ¿Tienes la dirección del apartamento de Carther? - lo mire frunciendo el ceño- eh...Sabes que los celos no me gustan.
- ¿Que ganare yo si te la doy? -batí mis pestañas coqueteando -
- A mí - sus labios se estamparon contra los míos- ahora me dirás cuál es su dirección?
-Vive en unos departamentos en el centro de la ciudad, pero no está sola, Carlos, el chico ese, su mejor amigo, se irá a vivir con ella.
Stefano se quedó en silencio un momento para volver su mirada a mí.
- ¿Stephen se ha aparecido por ahí? -
-No que yo sepa, de todas formas, no creo que Carther lo quiera de vuelta luego de lo que se enteró -sonreí victoriosa mientras sus manos acariciaron mi cintura.
- ¿Y de que se ha enterado mi ratoncita? - odiaba cuando la trataba como si fuera suya.
-Le dije que el hijo que esperaba era de Stephen - me encogí de hombros viendo aparecer una sonrisa perversa en el rostro de Stefano.
-Eres la mejor maldita cosa que me pudo pasar Sofía - mordió mis labios tirando sin piedad de ellos, mis manos tomaron sus mejillas acercándolo más a mí-
-Recuérdalo siempre Stefano - bese su cuello sentándome sobre sus piernas- ¿has pensado en la posibilidad de que Carther lo perdone?
-Claro que si muñeca, y cuento con ello, Carther es ...tan ingenua que llega a ser tonta, cree que ha hecho las peores cosas en la vida, y no sabe que en todas yo la supero -comenzó a reír- meneando la cabeza- es un ángel
- ¿Qué cosas ha hecho? -pregunte curiosa, Carther no se veía como una persona problemática.
-Eso no te interesa a ti Sofía. Tu solo metes tus narices cuando yo te lo ordeno - tomo mi mandíbula acercándome a sus labios.
-A veces siento que sólo me estás usando Stefano...y no me gustaría tener que ser mala contigo si eso llega a ser así - lo mire con suficiencia.
-No me amenaces preciosa, a mí no - beso furioso mis labios- te quiero, a mi manera, pero te quiero
Suspire cansada, siempre llegábamos al mismo punto, no tenía caso que lo siguiera intentando.
- ¿Hablaste con Alex? - con Alex no hablaba desde que lo deje.
- Ya te dije, él no sabe nada - me levanté y me acerqué hasta la cocina para tomar un poco de wiski.
- No confío en él, es bastante listo - sonrió con maldad- el muy idiota intento apartar a Carther de Stephen más de una vez, si no fuera por él, ella jamás hubiera sabido lo de su madre.
-Tu querías que lo supiera ¿en qué te afecta? - tome dos vasos y le acerque uno.
- Yo quería hacer la noticia algo más especial- tomo un sorbo y lo dejó sobre la mesa-
- A veces no entiendo porque la odias tanto, es bastante tonta - me miró molesto ante mi comentario.
-Empezando por su padre y terminando con ella, toda esa familia es una mierda, su padre es un ladrón que cubre los ingresos demás con fundaciones falsas, ella iba a ser mía, si no fuera por el idiota de mi hermano.
- ¿Entonces ese es el problema? ¿Te gusta tu preciosa Ángel no es así? - deje mi vaso con tanta fuerza sobre la mesa que derrame casi la mitad sobre ella.
Stefano me miró molesto, sabía que no le gustaban estos escándalos de mi parte, pero al parecía no importarle mis sentimientos en lo más mínimo.
-El amor es para tontos Sofía ¿cuándo vas a entender eso? ¿Dime que mierda sacas de ello eh?, no me gustan tus escenas de celos, no van conmigo - se levantó cabreado y camino hasta la habitación -
-Siempre evades mis preguntas, simplemente te enojas y te vas, estoy haciendo bastante por ti, al menos merezco eso.
Me miró desde la habitación como si no creyera lo que estaba diciendo, la verdad jamás le había encarado de esa manera.
- ¿Qué quieres que te diga Sofía? ¿Quieres la verdad? Si, si Sofía, deseo a Carther con todas las putas fuerzas del mundo, desde el primer día que me dediqué a seguirla, a investigar sobre ella, iba a ser mía hasta que mi hermano se cruzó y sólo lo estropeó -
Carther, siempre era ella para todo, siempre ella la primera, Stephen me dejo por ella y ahora Stefano parece más interesado en Carther que en mí, si él no la mataba lo iba a hacer yo.
-Pero no la quiero, ¿si entiendes lo que te digo? El deseo para que supliqué, para que me pida que no detenga, quiero disfrutar de ella- asentí dándole la espalda, a veces me asustaba lo retorcido que podía llegar a ser, pero no había nada que hacer, estaba jodida hasta el fondo, lo quería.
Sus brazos rodearon mi cintura apretándome contra él.
-Deja los celos preciosa, antes de que yo te deje a ti por ellos - beso mi nuca y acarició mi vientre - necesito que hagas algo más por mí.
Voltee para verle y acarició mi mejilla- Quiero que vuelvas a ser amiga de Carther, habla con Carlos, quédate cerca, haz lo que sea necesario, pero vuelve a ser su amiga.