Desperté tarde, me gustaba quedarme en la cama mirando el techo mientras pensaba en lo aburrida que era mi vida, aunque últimamente de aburrida no tenía nada. Me estire acostándome una vez más entre las sábanas, no había motivo para levantarme. Stephen se había ido temprano, sentí sus labios en mí frente, y escuché la puerta cerrarse, no dejó ninguna nota, ni un solo mensaje, supuse que iría a ver a ese tal Max, lo cual me recuerda que hay cosas que aun no entiendo de él, aunque ya me voy dando cuenta que en esconder secretos el lleva la delantera. Luego de meditar si era necesario levantarme, finalmente me levanté y tomé una ducha, mamá solía regañarme, entre cantar y bañarme tomaba unos diez minutos en salir se la ducha. No tenía demasiada hambre así que prepare algo sencillo, de toda

