Gabrielle. Maldita Joana, como pudo perder a mi hijo, con ese bebé no había falla en que Mell, viniera conmigo. A fin de cuentas sería nuestro hijo, seríamos una familia feliz. Pero la estúpida zorra no sabe hacer nada bien. Por suerte saque toda mi furia, espero que con esto entienda que no puede volver a insultar a la que pronto será su ama. Porque si a la idiota se le ocurrió que la dejaría en paz, se ha equivocado mucho, de ahora en adelante, ella será nuestro juguete. Le enseñaré a Mell, como es que se disfruta de tener una sumisa en la cama, quiero que ella sea la ama de Joana. Será fascinante verla dominarla, de solo imaginarlo, mi entrepierna está más que dura. Voy caminando por el pasillo que lleva al área de maternidad, iré a visitar a mi bella esposa. Le haré saber que

