Joana. Solo escucho a médicos y enfermeras entrar y salír, hablan de mi condición pero no dan mayor detalle. No puedo mover mi cuerpo, ni abrir los ojos, sin embargo, escucho todo, nadie a excepción del personal médico me visita. No se cuanto tiempo llevo aquí, pero estoy segura que en algún momento Giani, o de perdida Gabrielle, vendrán a verme. Quiero gritar, salir de aquí, pero mi cuerpo no responde, nuevamente nadie se preocupa por mi. Siento la pesadez del sueño llegando otra vez, escucho la indicación del médico. Pero aunque quisiera oponerme, es imposible, por favor, déjenme regresar, mi marido me espera. No resisto más y caigo en un sueño profundo, que alguien venga a buscarme, no soporto estar así. Los días siguen pasando, dicen que mi cerebro sigue inflamado, y que mi est

