Giancarlo. Se aparta de mi, se pone de pie dando vueltas frente a la cama. Su rostro se encuentra descompuesto y lleva sus manos a su cabeza. Me levanto y tomo una manta para colocarla en su cuerpo, sigue desnuda y no quiero que se enfermen. — Gian, fui tan tonta. - Me dice con la mirada perdida en el suelo. — No, tú fuiste compasiva, generosa, buena amiga, ella solo se aprovechó de ti. — Es que es como dices, nunca lo quise ver, todas las señales estaban ahí. Solo que creí que realmente era mi amiga, ahora veo lo que en verdad es. Durante el viaje me puse a recordar muchas cosas, duele darse cuenta. A veces la gente solo se disfraza para dañar, y eso es lo que ella hizo. — ¿Qué recordaste? — Desde cuando te ha lastimado, pienso tratando de entender. — Cuando la conocí, ella f

