Massimo abrió los ojos, no supo en qué momento se había quedado dormido, las luces de su habitación están prendidas, ni siquiera se había acomodado en la cama, se puso de pie, para darse una ducha era cerca de las dos de la mañana cuando salió, tomó el móvil para cargarlo y entonces se fijó en la cantidad de llamadas que tenía por parte de Gianna. Su corazón latió fuerte y con prisa ¿Qué había sucedido? La pregunta golpeó su cerebro, sin más se vistió de nuevo, tomó las llaves de su auto, mientras marcaba al móvil de la joven. El miedo invadió su corazón ¿Sería Carina la causa? Sólo, lo sabría cuando viera a Gianna, más la joven no respondió, revisó la hora de las llamadas y la dirección enviada por ella, y es a donde pensaba dirigirse ahora mismo, no pensaba dejarla sola. **** Las m

