—Que tonterías dices Ana Lisa —espeto la mujer furiosa sujetando con fuerza su izquierdo.En cuanto la segunda figura en la sala se desapareció odiaba que fuera por ahí siendo tan irrespetuosa
—¿Cuantas veces te he dicho que no me llames mamá? —apretó con recelo sus
brazo
No había remordimiento alguno
—Ahora ve a llamar Constanza —ordeno empujándola — ¿Y quita esa cara?
—Si — exclamó radiante
—Madre dice que la cena esta lista —llamo la joven
Al otro lado de la cuidad cinco hombres trabajaban en el encargo secreto del señor Dante
De encontrar a esa mujer, pero parecía ser tragada por la tierra
Habian decido empezar monitoreando en los alrededores más cercanos sobretodo en aquellos centros comerciales de la cuidad
Pues aunque Rulia y Emilia Fox parecían estar fuera del lugar para nunca más ser vistas, Ana Lisa quien trabaja para ellas era vista comprando en los mercados baratos de ahí
—Siganla —cuando vio cruzar una figura con prisa la tienda Roxiee's —Ahora
doblando la esquina y siendo precavida en su pasos oculta por las sombras de los escaparates de los puestos de la plaza que se ponían
Todos los días sin falta y a solo unas calles
—Si jefe
El auto se detuvo frente a un conjunto de edificios con departamentos bastante desgastado
—Es ella
—Si soy yo —dijo despreocupada
Con una señal leve y sin ningún permiso cruzaron dentro de la casa invadiendo el espacio privado de las dos mujeres
—Sueltame imbéciles
Los gritos se oían en el más mínimo rincón de la habitación del hotel más humilde que se hubieran imaginado
—Por favor, me portaré bien —cambio de estrategia —.Haré lo que me pidan
Los hombres no contestaron pero le impidieron la salida solo se abrieron en escuadra un instante
Y un quinto hombre atravesó por la puerta su apariencia era más delgada que lo demás que eran fornidos y aterradores
Pero por ella temblo al verlo nunca iba a olvidar ese rostro mientras se abrazaba creando un escudo protector
—Quiten sus asquerosas manos de ella —dijo empujándolos lejos en un arrebato de impulso —¿Estas bien?
Sólo dos de ellos la soltaron el resto no, y se le quedaron viendo con fastidio a este
Luego tan rápido como pudo reaccionó se había dado cuenta del error de su actitud
—¿Que sucede? —sus ojos negros se dirigió a los otros muebles y papeles tirados junto al demás desorden en el suelo — Es necesario la fuerza
—Se estaba resistiendo — respondió un tosco rostro —Por lo que solo hacíamos nuestro trabajo
Se trataba de el hombre quien sujetaba a el hombro de la mujer a su derecha a lo que su compañero del lado izquierdo solo asintió
de nuevo optó por su actitud fria lo había hecho a perder todo con el
—Puede caminar sola—indico e hizo una seña para que la soltaran
A lo cual respondieron de inmediato
—Tiene que acompañarnos —espeto
mirando con lástima a la mujer luego agrego —Por favor
Fernando era un colega universitario de Dante un chico noble,de carácter dulce pero intimidante
—Ayúdame Fer —suplico con lágrimas en los ojos — Yo no hice nada
De nuevo se acercó a su rostro y tomó su barbilla entre sus manos en donde busco dentro de su saco algo, hasta que lo encontró
—Llevenla al auto —ordeno después de terminar de colocarle la venda —Voy yo enseguida
Observó con detalle mientras recorría el resto de la humilde casa un ruido llamo su atención
Cerca de la pequeña mesa volcada patas a arriba junto un cuarto maltrecho que bien parecía ser la cocina
Eran cristales rotos esparcidos sus ojos dieron, entonces con el marco rojo vino de un portarretrato
Tenía una foto contenida que recogió en ella estaban tres personas dos hombres y una mujer sonriendo a la cámara se veían tan felices
—La encontramos —pronuncio antes de colgar la llamada