Hoy oficialmente, iniciaba la fase tres de nuestro plan, a lo que llamamos: el sabotaje. Nosotros por supuesto, no íbamos a atacar simplemente a estas personas o eliminarlos, porque esa sería una salida fácil y no merecían morir tan rápido. Queríamos primero arruinarlos, su reputación, su carrera y que cuando todas las atrocidades que han cometido estén en boca de todos, que se vean sumidos en la vergüenza y desesperación, justo antes de que pisaran la cárcel, es que culminaríamos con el juego. Lo ideal es que estuvieran presos mucho tiempo antes de deshacernos de la basura, pero por más que vimos las posibilidades, es muy difícil matar a alguien dentro de la cárcel. Para esto hay que tener contactos, gente dispuesta a lo peor y aunque conocíamos a muchísima gente que sí podría hacerlo, er

