CAPÍTULO 13 Estoy hiperventilando, la comida se me fue por el agujero que no debía ir del desconcierto causado a cuenta de su inesperada pregunta. Me ahogo, estiro la mano para tomar el agua y beberla en grandes tragos. Él está vigilante ante mi singular reacción como si no entendiese nada. Es probable que haya empalidecido cómo nunca antes, me preguntó si mi tensión ha sufrido por su pregunta, ya que me he quedado con el cuerpo pálido en el asiento. —Le he hecho una pregunta. ¿Me la puede contestar? —pregunta, estrechando sus oscuros ojos en los míos, intimidados ante su notable enfado que me carcome. ¿Por qué está molesto? ¿Es por haberse… acostado conmigo? —Yo… Me fui a las… —divago entre las horas sin saber exactamente qué contestar. Me tropiezo con las palabras y mi respiración

