Anuk camino durante algún tiempo, se dio cuenta que el Aroma de Calixto no estaba en aquella parte del bosque, solo el aroma de Aysel estaba presente, estaba a punto de marcharse cuando un suave llanto llamo su atención, se acercó y observo como a la orilla del lago estaba parada Yunuen, el sol ya no estaba y la luna se hacía presente iluminando el cielo y el rostro de la bruja, que la miraba fijamente. — Madre mía, tu mejor que nadie sabes cuánto sufro por él, pero más por mí. Tantas veces morí por salvarlo, para que el resultado sea siempre el mismo, aun así, lo seguí amando, mi alma lo necesitaba para estar completa, pero tú ya sabes lo que hizo ¿Cómo podría completar mi alma? Si él ya entrego la suya, su engaño se clava en mi pecho cada día, dime ¿acaso es justo que siga sufriendo por

