La siguiente travesía llevó a Valeria y Adrián a una región donde la quietud del entorno se entrelazaba con los ecos del pasado. Un lago sereno y colinas cubiertas de hierba sugerían un lugar donde el silencio era un tesoro y los ecos del pasado resonaban en la brisa. La mansión, con su eterna serenidad, parecía intrigada por la idea de explorar la riqueza que se encuentra en el silencio. Mientras caminaban por las orillas del lago, Valeria comentó, "Adrián, la mansión nos ha enseñado que la magia se encuentra en el silencio, en la capacidad de escuchar lo que no se dice en palabras. ¿Cómo podemos incorporar la profundidad de este silencio en nuestro Rincón de los Sueños?" Adrián, sumergiéndose en la tranquilidad del entorno, respondió, "Valeria, la magia está en comprender el valor del

