Ana inocente de todo, llega a las instalaciones del periódico, percibe con extrañeza tanto revuelo. Desconoce aún, que ella es el centro de la noticia. Un periodista mira su estado de gestión, junto con una foto de la muchacha, que cargaba encima y percibe que ella, es la madre equivocada protagonista del gran titular. —Allí está la chica, vamos por ella—expresa repentinamente el periodista y todo se aglomeran encima de Ana. Quien palidece enseguida, con tanto cuestionamiento. Su mirada se torna suspicaz y a la vez muy vibrante. Siente un gran ahogo, por tantas interrogantes, que no sabe cómo responder. A lo lejos Danielle percibe su llegada, y también se da cuenta de lo que Ana estaba haciendo víctima. Llama a los efectivos de la seguridad del periódico, para la ayuden a sacar a Ana de

