El Duque Elías se encontraba furioso por cómo habían sucedido las cosas hace un momento, quería una explicación razonable por el comportamiento de Elizabeth en la cena, se acercó lentamente mientras Elizabeth se encontraba en el salón concentrada en su lectura.
-¡Aléjate de él!- El su puño impacto en la pequeña mesa en frente de ella dejando un poco sorprendida por su actitud tan insolente, pero aun así Elizabeth solo mantuvo la postura y continuó su lectura ignorando al Duque Elías.
-¿Por qué tendría que alejarme de él?¿ Quién eres, para decirme qué hacer?-Cuestionó Elizabeth sin apartar la vista de su libro.
-El es tan descarado últimamente, incluso te visita con el pretexto de que su padre lo ha mandado-Su figura rígida deambulaba de un lado a otro.
Elizabeth estaba confundida viéndolo por primera vez en ese estado, ¿Acaso no es demasiado tarde para actuar así?
-¿En serio? la verdad me tiene sin cuidado.
-¿No me digas que no te interesa ser la próxima emperatriz?-Comentó el Duque Elías con una voz irónica, mientras empezaba a irritar a Elizabeth por aquel interrogatorio.
-¿Cuál es tu punto?, no debería interesarte con quien me relaciono, no se te olvide que ya estamos divorciados o tengo que enseñarte el papel.-Elizabeth por fin lo enfrentó con una mirada de desdén, Los intensos ojos azules de el Duque Elías mostraban una mirada fría ,observó a Elizabeth por un momento, después de un momento a otro sujeto su mano arrastrándola sin piedad hacia los pasillos para terminar en la habitación , una vez adentro El Duque Elías cerró con seguro, mientras que su cuerpo le impedía que saliera de algún modo, Elizabeth se puso un poco nerviosa por aquel acercamiento.
-¿Qué haces?-Su tono nervioso le ganaba en ese momento.
-¿Tú qué crees?-Su voz sonaba agitada, Sus respiraciones estaban a ritmo mientras que sus pupilas se dilataban, sus cuerpos tan cerca que con un solo movimiento Elizabeth podía sentir ese bulto en su entrepierna.
-No dejare que nadie te tenga primero, no antes que yo, si firmaste ese divorcio sin ninguna expresión en tu rostro, esto menos te afectara.- Sus manos la tomaron por la cintura para dirigirse a la cama, depositándola con suavidad, sus labios se acercaban lentamente y por un momento esa mirada que me mostro con desagrado por fin cambio, aunque no duraría mucho, el Duque Elías beso por primera vez a Elizabeth, incluso cuando se casaron no la beso, solo le mostro su lado frio, ¿Por que ahora cuando ya había termino todo?, Sus labios pasaron de sus labios a poco a poco bajando hasta el cuello subiendo cada vez mas la intensidad, en ese momento Elizabeth viajo ,<<Si esa es la única manera de estar en tus brazos por ultima vez , aunque sea incluso una tortura cada beso que me dejes entonces lo aceptare
-Te dolerá un poco...-Su voz agitada y entrecortada acariciaba el cabello de Elizabeth.
-Solo hazlo-Las Mejillas de Elizabeth estaban tan acaloradas junto con su cuerpo, de momento su m*****o roso para después meterlo de un solo golpe haciéndola saltar un poco por el dolor.
-¡Para!-El miedo invadía a Elizabeth por momentos y su dolor era más fuerte en cada movimiento salvaje que el duque Elías hacia.
-Ya pasara-Sus embestidas eran cada vez más fuerte en el punto de desgarrarla por aquel tacto tan violento y lo que en un momento era suave en otro era lo peor, eso no era amor, saciaba su ego por lo que había pasado en la cena con el Príncipe Harry, era su ego quien lo maneja y por el momento no era nadie para detenerlo las fuerzas de Elizabeth se habían esfumado de un momento a otro.
-¡¡¡POR FAVOR!!!-Elizabeth gritó desgarradoramente dejando reaccionar al Duque Elías después para limitarse a verme después de tanto tiempo, su mano se dirigía lentamente hacia su mentón, pero en ese entonces Elizabeth no reconocía aquel hombre que estaba lastimándola.
Elizabeth hizo su mentón a la izquierda para que no pudiera tocarla otra vez, ya había hecho demasiado esa noche con ella.
-Elizabeth....¡¿Que eh hecho?-Su cuerpo salió al fin de ella para dejarla débil y llorando desconsoladamente, no tenía a nadie a quien decir lo que había pasado, lamentablemente en esa época las mujeres no teníamos mucha opción.
-Solo déjame en paz....
-Yo no se que me paso, solo me deje llevar y pensé en ..
-En el Principie Harry.
-¡NO LO MENCIONES!....no está aquí.
-Déjame sola, ¿ya tuviste demasiado por hoy no crees?.
-Yo jamás te lastimaría...-Su voz salía apagada por momentos que por un momento le creyó.
-Ya lo has hecho.... y no es la primera vez.
-YO.... Vete, mañana te irás de aquí.- Se puso la bata de satín tirada para salir sin decir más y dejándola sola para poder sacar la tristeza una vez más, Hasta quedarse dormida.
-Duquesa- Elizabeth abrió los ojos lentamente para dejar ver a Eleonor al lado de ella con sus ojos cafés llenos de alegría mientras que cargaba su vestido , el cuerpo de Elizabeth se encontraba adolorido de toda la noche que cuando trataba de ponerse de pie se tambaleaba todavía, Su vista se percató de aquella mancha color carmesí en las sabanas, volviendo a recordar aquella noche desgarradora que jamás olvidará.
-Por fin Duquesa pudo dormir con el Duque-Su tono de emoción la bajo mas el animo si solo supiera que lo hizo, Tal vez cambiara de parecer.
-Es solo una noche, no significa nada.- Comentó Elizabeth con debilidad.
La puerta se abrió lentamente para dejar ver el rostro pálido y cansado de el Duque Elías al parecer había pasado la noche en la oficina.
-¿Puedo pasar?-Su voz temblorosa y fría a la vez se acercaba.
-¿Ya estás adentro no?, Es tu casa por otra parte.-Dijo Elizabeth apartando la mirada, no quería verlo en ese momento.
-Eleonor déjanos solos por un momento.
-Claro, Señor-Eleonor coloco el vestido en la cama mientras caminaba hacia la puerta.
-Quédate, Eleonor.-Insistió Elizabeth
-¿Pero ocupamos hablar...
-Tengo un baile al cual asistir y aparte ocupó instalarme en mi nuevo hogar, así que si me disculpas-Elizabeth se levantó la sábana cayo enseguida , el Duque Elías observó por un momento junto con aquellos moretones y heridas en su cuerpo que había hecho con sus propias manos de aquella noche.
Se acercó lentamente, El pánico viajó otra vez a Elizabeth a la noche anterior, ella estaba cansada y no solo eso, también estaba lastimada no podría sobrevivir otra vez a esto no con las heridas que dejó.
-Detente-Su cuerpo quería gritar pero lo único que pudo salir era un susurro pequeño que tal vez no alcanzó a oír por que el Duque Elías seguía caminando lentamente pensando lo peor, pero cuando volvió a recostarse en la cama.
El Duque Elías se agachó para levantar la sábana que había tirado Elizabeth hace un momento, sus manos rozaban su cuerpo lentamente hasta cubrir por completo su desnudez.
-Ya están los preparativos para tu viaje-Su voz salió dura y fría, su mirada agachada, de pronto se levantó la mirada encontrando los ojos esmeralda de Elizabeth, en ese momento las palabras no hacían falta para saber que lo que ellos sentían no sólo había muerto, si no que nunca existió, camino lentamente para salir de la habitación.
-Cuídala, Eleonor-Ordeno el Duque Elías cerrando la puerta dejando un silencio desgarrador.
-¿Está bien ,Señora...?-Su cara cambió, sus ojos cafés estaban apagados, decepcionados, cuando su rostro iluminaba todo el lugar, ahora estaba oscuro, aun así era mejor no mencionar detalles y cambiar el tema.
-Prepárame el baño Eleonor iré al pueblo tengo que elegir mi vestido para el baile del rey Eduardo.-Comente seria.
-Enseguida Señora, El baño era aterrador por primera vez, toda la vida de Elizabeth se había bañado para quedar limpia de cualquier bacteria o suciedad, pero no estaba preparada para quitarse algo peor que eso, Sus talladas eran mas severas que antes que incluso se lastimaba al intentar quitar cada caricia o huella de el, prefería tener suciedad que tenerlo a el , tenia que ir la tienda para recoger el vestido n***o que había mandado hacer con bordado.
Eleonor termino de preparar a Elizabeth para así bajar al vestíbulo, Emir se encontraba ahí con su perfecto traje color n***o con gris , su tez arrugada y sin ninguna expresión, que hacia pensar a Elizabeth que era un requisito que nadie muestre ninguna emoción.
-Señora-Su voz era Seria y fría como la de el Duque Elías.
-Prepara el carruaje iré al pueblo.
-Le comentare al señor enseguida.
-No te dije eso, te dije prepara el carruaje-La mirada de Elizabeth amenazó, Emir se quedó sorprendido pero relajo su rostro en segundos.
-Claro señora.-Después de unos minutos el carruaje color vino esperaba en la entrada.
La mano de Elizabeth tomó la mano de aquel hombre que la ayudaba a subir al carruaje, Elizabeth volteo detrás de ella pensando así que sería la de Emir, pero para su sorpresa era el Duque Elías.
-¿Elías? ¿No debería estar entrenando?- La mirada fulminante de Elizabeth se dirigía a Emir al costado de la entrada, Emir levantó los hombros en señal de respeto que no tenía idea como Elías se había enterado.
-Quise acompañarte al carruaje , mire que salías ¿A donde vas?.
-¿Todavía tengo que darte explicaciones?-Elizabeth quitó su mano rápidamente para acomodarse dentro de él.
-Me preocupo por ti,.... incluso aunque no lo veas.
-Si eso es preocuparte por mi , prefiero que no lo hagas.
-¿Puedo acompañarte?-Comentó el Duque Elías insistente.
.- No y si me disculpas me iré ya que estoy demasiado retrasada.-El carruaje se puso en marcha dejando al Duque Elías atrás.
Después de un rato Elizabeth llegó a su destino, la tienda de la vizcondesa Sarah , reconocida por sus exquisitos modelos y atractivos diseños para mujeres y hombres.
-Señora llegamos.-Comentó el joven abriendo la puerta del carruaje.
Elizabeth bajó del carruaje para entrar a la tienda, mujeres de todo tipo alrededor con figuras despampanantes cabellos bien peinados, mejillas rosadas y un busto esbelto, la vizcondesa Sarah se encontraba en el mostrador , a comparación de aquellas, la vizcondesa Sarah se vestía como yo solo que ella utilizaba de todos los colores y diseños, sus ojos cafés se acercaban a mí con su melena castaña.
-Querida-Sus abrazos eran demasiados sofocantes en ocasiones, pero era por su actitud y personalidad extrovertida- ya tengo tu pedido acompáñame para que te lo midas.
El vestido n***o cubriendo cualquier espacio que pudiera tapar.
-¿Te he dicho que pareces que vas a un funeral?-Comenta la vizcondesa Sarah con desagrado.
-Todos los días-Una risa se apoderó de Elizabeth -Pero cuando estás en un matrimonio con Elías Lennox efectivamente todos los días de tu vida es como un funeral.
-Cierto, solo que sin entierro-Su risa descarada invadió todo el sitio para también contagiar a Elizabeth.
-¿Enserio con eso irás al baile?
-¿Qué está mal?-Comentó Elizabeth extrañada observándose detalladamente si algo estaba mal con su vestido.
-Querida, aún no sabes que el Príncipe Harry se muere por ti.
-¿En serio? Él ni siquiera sabe quién soy.
-No se si eres o te haces-buscando en sus colgantes saco un vestido en color vino.-Amas el color vino.
Su corte de corazón tenía el busto revelador de una pierna y ajustado de más, Elizabeth jamás había usado algo así, ni siquiera antes de casarse ¿Cómo se suponía que iba a ponerse eso?-NO.
-Estás divorciada, ocupas un hombre,-Dijo la vizcondesa Sarah entregando el vestido.
-¿Cómo es que sabes?-Dijo Elizabeth sorprendida.
-Querida aquí todo se sabe.
¿Acaso no me divorcie? ella tenía razón., ¿Por qué sigo usando esos vestidos?
-Agarra a cualquier hombre pero si puedes agarrar al Príncipe.-Comentó la vizcondesa Sarah con un guiño de ojos.
-Cambiare de opinión, ocupo algo atrevido.-Comentó Elizabeth saliendo de la tienda de la Vizcondesa, antes de subir al carruaje de regreso, Las voces del pueblo murmuraban sobre lo ocurrido recientemente con su matrimonio, al parecer la vizcondesa Sarah tenía razón.
-¿Acaso es la Duquesa Lennox ? ¿ Escuché que ya se divorcio?- La hija de Varón, María, hablaba cerca de Elizabeth.
-Ya no es duquesa Lennox, ahora es Neville otra vez, pobre de ella, ¿ Me pregunto si el conde buscará a la nueva Duquesa- Dijo la hija del duque Cullen, La duquesa Vanessa, que cada vez que podía estaba detrás de Elías, estaba interesado en él.
-¿Ya miraste que suele no importarle el divorcio sigue igual de fría y seria.-Dijo la hija del varon María.
-Claro que no, ella es la única duquesa que está cerca del Rey Eduardo le salvó la vida hace 5 meses el Rey le dio el nombre de Duquesa Neville sin importar que se divorcie, no bajará de rango.-Comentó la Duquesa Vanessa asqueada.
-¿Cual es tu plan, Vanessa?- comentó la hija del varón María asustada por la respuesta.
- Lo veras en el baile, el duque será mío- Su ojos negros se encontraron con Elizabeth que estaba al lado de ella, la Duquesa Vanessa imito una sonrisa sin imaginar que Elizabeth las había escuchado pues sus voces eran tan escandalosas que cualquiera las podría escucharlas aun Elizabeth guardo silencio y subió al carruaje sin decir ninguna palabra.
Llegando Emir y los sirvientes se encontraban listos para bajar sus compras que en realidad no eran muchas.
-Bienvenida Señora- Emir me ofreció la mano ayudándome a bajar.
-¿Dónde está el duque?- Preguntó Elizabeth con curiosidad.
-El Duque está en su oficina, comentó que le informara que se presente con él.
-Gracias Emir.-Comentó Elizabeth entrando para ir a su oficina, se acercó y abrió la puerta sin tocar, Elías se encontraba firmando unos papeles cuando chocaron sus miradas.
-Siéntate-Dijo el Duque Elías frío como de costumbre.
-Emir me comentó que querías verme ¿pasa algo? - Comentó Elizabeth incómoda ante tal ambiente.
-Me comentaron que está el palacio donde te quedaras-Dijo desviando la mirada a otra parte.
-Ah era eso, me falta mi equipaje en un .....- La interrumpe.
-Ya mande a empacar tus cosas- Dijo mirando Elizabeth a los ojos por fin.
-Entonces no tenemos nada más que hablar Duque.- Elizabeth se levantó.
- ¡¡TANTO ME ODIAS!!!- Las cosas empezaron a caer al suelo, el Duque Elías estaba alterado por como Elizabeth solo aceptaba irse de sus brazos sin decir ninguna palabra.
-¡¡¡YO NO PEDÍ EL DIVORCIO, YO NO ME ACOSTÉ CONTIGO POR EGO Y MUCHO MENOS YO NO PEDÍ IRME DE AQUÍ !!!, TODOS ESTOS AÑOS ME DESVIVO POR TI ENTREGE TODO INCLUSO LO QUE NO ERA MÍO, MIENTRAS TU ESTABAS CON VANESSA- Dijo Elizabeth enojada.
-Elizabeth....- Elizabeth lo interrumpió.
-¡NO ME INTERESAN TUS EXPLICACIONES!-Su respiración agitada pero liberadora no quería alterarlo así que tenía que hacer algo para terminar esto, A veces mentir no es lo correcto pero es lo necesario en situaciones como en esta, incluso aunque cuando mencione la primera palabra la destrozaría más a ella que al Duque Elías.-No te amo, Nunca lo hice , Jamás lo haré.
-¿Ni por un momento?...-Sus ojos azules intensos que mostraba cada vez que la miraba al fin sacaron algunas lágrimas, y aunque Elizabeth moría por dentro para decirle que era mentira no podía por que si lo hacía entonces ellos se torturaron aún más fuerte.
-No-Elizabeth al fin dijo con valentía-Jamás lo hice, solo era un matrimonio para conveniencia para mi familia, jamás me viste como una mujer, si no como una inversión. Y yo igual.
-¿Pero?...Ese día en el jardín hubo química , hubo..
-Solo eras un gusto, no una necesidad.
-Largo...-Comentó el Duque Elías enfadado mientras se hundía en su silla y se tapaba los ojos, ese día no solo se había rompido un corazón, si no que eran dos, Elizabeth Salió de ese lugar, por que si lo volvía a ver vulnerable entonces a pesar de todo el daño que le había hecho podía perdonarlo, podría ser masoquista por el.
LLegó a su habitación encerrándose soltando todo lo que tenía hasta quedar dormida, Dos horas pasaron sin darse cuenta, se levantó era la hora de dejar todo, salió de la habitación, llego al salón principal y encontraba a todos reunidos ellos dieron una despedida.
El Duque Elías no se encontraba y era lo mejor, Elizabeth salió y estaba ahí parado mirándome fijamente por primera vez su rostro mostraba una mirada vacía, Emir me ayudó a subir.
-Elizabeth....- Sus ojos hinchados destrozaban cada vez que Elizabeth lo miraba, pero no podía estar en un lugar donde me trataban como decoración o un trofeo.
-Vámonos- El carruaje avanzó dejando atrás al Duque Elías y también una parte de su corazón, pues me había equivocado en pensar que era amor, cuando era costumbre.