El Príncipe Henry subió al carruaje algo inquieto, salió del pueblo de Ledoux para regresar a su Reino inmediatamente, su mente vagaba detenidamente como podía enfrentar al Rey.
-¿Hermano?-Exclamó la pequeña hermana sacándolo de sus pensamientos.
- ¿Qué pasa, pequeña?- Comento el agarrando su mano.
- ¿No volveremos a ver a Elizabeth?- La mente del Príncipe Henry maldecía en silencio, "Joder" Tenía que mencionarla, en este momento cuando tenia. un lío en su cabeza.
- No lo sé, por ahora ella no es importante- Exclamo indiferente.
-¿En serio, Señor?- La voz irritante de Guillermo salió a relucir con una sonrisa irónica.
- Pensé que hablaba con mi hermana- Exclamó irritado
-Su humor cambió tanto en Ledoux, ¿Me preguntaba a qué se debe el cambio?, tal vez a una chica insípida como alguien menciona.-! Argumento sin levantar la mirada.
- Te pago para que me sirvas, no para que me cuestiones o mires mis cambios de Humor-El Príncipe puso los ojos en blanco - aparte sabes que las mujeres me complacen, ¿Por qué buscaría lo que ya tengo en mi país?, no puedo pertenecer a una sola mujer.
- Eso lo veremos, Señor.-Exclamó el irónico, haciéndolo irritar todo el maldito camino, después de unos minutos el enorme Castillo nevado se empezó a cercar, el carruaje al fin paro Guillermo fue el primero en bajar para ayudar a Lucia.
-Cuídala.-Comentó el Príncipe Henry a los sirvientes del castillo.
-Claro Señor.-Exclamó Guillermo mientras la agarraba de la mano.
- Señor - El general Damián se acercó con su perfecto uniforme n***o y esa mirada oscura, Damián quien se encargaba del ejército y de la seguridad del Príncipe Henry y el castillo.
-¿Noticias?-Pregunté el mientras caminaba en los pasillos.
-Nada Señor, Solo el rey lo espera en su oficina.
-¿Ahora que quiere?- Exclamó con enfado mientras se dirigía a su dirección toco la puerta y abrió bruscamente.
-Pasa- Contestó el Rey Roberto irritante.
-¿Quería verme?- Exclamo con desagrado, sus ojos negros fulminantes lo observaron detenidamente para proseguir con lo que hacía.
-¿Por qué tienes esa cara?¿Qué acaso las mujeres que te doy no hacen su trabajo?.
-No todo se soluciona con sexo, padre- Comentó tomando asiento al frente de el.
-¿Acaso te di permiso de sentarte?-Exclamó molesto.
-Yo no pido permiso a nadie.-Contra atacó el molesto.
-¡¡¿QUIÉN TE CREES QUE ERES, MOCOSO ?!! ¡¡TU ME DEBES TODO LO QUE ERES!!
-Si a eso te refieres a que soy un Maldito hijo de puta no solo con las mujeres si no con todo lo que se me atraviese, Entonces tienes razón.-Comento mientras se servía una copa de vino.
-¿COMO PUEDES SER ASI?-Exclamo enojado.
-Aquí vamos otra vez- Comentó cansado.- Lo aprendí del mejor.
-Eres un inútil se supone que tienes que derrocar al reino de Ledoux por eso te he mandado.
- Todo tiene su tiempo, ahora estoy cansado y tengo que volver mañana al Reino -Exclamo apunto de salir de ahí.
-¡¡TIENES QUE MATAR AL REY EDUARDO O ¿ACASO SE TE OLVIDA LO QUE TE HIZO A TI Y A TU HERMANA? MATÓ A TU MADRE!!...
-SE LO QUE HIZO ,NO TIENES QUE RECORDARME TODOS LO DÍAS-Exploto Henry en ira.
-¿Como tu madre puede amar a un monstruo como tu? Aunque para ser verdad ella era una .... - Henry no lo dejo terminar su puño se acercó a su mentón estallando con toda su ira y sin detenerse, no le interesa que fuera su padre, Henry se adapto a no tener sentimientos por nadie que no fuera Lucia y con eso bastaba, no necesitaba el amor del mundo, tenía que hacer una elección ser destruido o destruir y la segunda le esta funcionando.
-¡YO SOY TU REY!- Grito mientras vomitaba sangre, los guardias junto con Damián se acercaron mirando la escena.
-Eras...-Comento el encajando la espada salpicando su sangre.-Damián.
-Señor- Aún estaba en shock.
-Limpia el cadáver de mi padre y prepara todo para la coronación, no me quedaré esta noche, siempre iré de regreso al Norte,- Comento saliendo de la oficina para tomar una larga ducha y cambiarme nuevamente. salió al carruaje y Trago saliva mientras miraba a Lucia sonriente, así que solo se limite a verla subiendo al carruaje de regreso al norte, el viaje tomó 3 horas llegando lo primero que hizo es ir con Elizabeth, esa mujer la estaba volviendo loco, cuando iba tocar las voces en el interior eran más fuerte de lo habitual así que se quedó escuchando.
-¿Como estas?- Al parecer era Harry el que estaba en la habitación.
-Bien, ya estoy mejor.- Comentó ella algo débil.
-Debo pedirte una disculpa-Dijo el Príncipe Harry.
-No pasa nada, tengo más cosas en la cabeza.
-¿Mi padre realmente te presiona?-se escuchaba serio.
-No-Contestó Elizabeth rápidamente--Lo eh decido yo, yo acepte.
-Si no es así....si realmente no quieres acercarte a mi entender.
-Harry eres una gran persona y muy pronto serás rey, deberías de dejar de pensar en cosas sin importancia.
-¿Sin importancia?-Dijo en tono molesto
-¿Acaso son un asunto para ti sin importancia?
-No...Quise decir eso
-¿Entonces qué soy para ti?-Dijo el al insistente.
-SOLO QUIERO PROTEGER A MI HIJO,HARRY- Elizabeth exploto con ira.
-De que está....
-¡¡LO HAS OÍDO,DIOS,ESTOY CANSADA DE ESTA PRESIÓN,SOLO QUIERO VER POR MI HIJO,NO TENGO CABEZA PARA MAS,LO SIENTO SI NO ME PREOCUPO POR TUS SENTIMIENTOS,PERO QUIERO SER EGOÍSTA POR UNA VEZ EN MI VIDA,QUIERO PENSAR EN MI.
-No sabía que te sentías así...
-¿No lo sabias? Desde que nací, mi futuro está escrito, no puedo hacer algo más, algo que realmente que ame, solo la botánica, en este reino están acostumbrados que las mujeres solo compren ropa y joyas y se casen, pero se equivocan hay algunas que quieren ser algo más que una esposa.
-Lo siento...debo irme, no quiero que te alteres más por tu bebe.
La puerta se abrió dejando ver al Príncipe Harry con un semblante sombrío.
- ¿Qué haces aquí?- Comentó irritado.
- Se te olvida que no le doy explicaciones a nadie- Comentó indiferente.
- Ella no quiere ver a nadie, Henry
- ¿y a mi que?- Contestó cortante.
-Me preocupo demasiado por ti, conociendo tu vida no es el tipo que se queda con alguien que ya no le gusta, y no se diga de los traumas del matrimonio a causa de tu padre y madre- Contestó el Príncipe Harry algo burlón.
- Te atreves a mencionar a mi madre?- Contesto el enojado mientras le agarraba del pecho, Estaba tan molesto como se atrevía a ser algo así cuando su padre fue quien mato a mi madre, su temperamento subía cada vez, Elizabeth salía de repente.
-¿Qué pasa aquí? -Comentó seria.
-No te metas, Niña- Contestó enojado.
- ¿Niña?- Sus ojos fulminantes se encontraron con los de el , Elizabeth no menciono nada en cambio siguió su camino al comedor en silencio junto con ellos, el ambiente incómodo por unos segundos se formó en el comedor.
-¿Por que están tan callados los dos?¿Discutieron?-Dijo El rey Eduardo.
-No Majestad, estamos bien-Comentó Elizabeth seria.
-Estamos bien, padre-dijo el Príncipe Harry serio comiendo un bocado.
-Henry, me informaron que te fuiste.- Comentó el Rey Eduardo serio.
-Tuve que encargarme de algo que me estaba molestando- Comentó el mientras recordaba la muerte de mi padre, sus ojos se encontraron con Elizabeth mientras guardaban silencio, el Príncipe Henry pudo ver su reacción de enojo, para ser honesta se miraba tierna enojada.
- Deja de verla- Espetó el Príncipe Harry enojado.
-¿No puedo mirarla?- Comentó el mientras mostraba una sonrisa irónica.
-No.- Respondió firme.
-Sin duda eres afortunada, Elizabeth, dos Príncipes Herederos interesados en ti. Me pregunto si serás la Emperatriz del Norte o Del sur?.- Cuestiono con tono cómico el Rey Eduardo.
-O tal vez Solo ser yo y mi hijo-Comentó Elizabeth seria mientras dejaba a todos sin palabras en la mesa, una sirvienta se le acercó a Elizabeth con un plato de galletas.
-Princesa, Estas galletas son parte de su padre-Dijo mientras dejaba un plato con ellas.
-¿El las envió?-Contestó sería, haciendo dudar por un momento al Príncipe Henry pero solo guardo silencio y siguió con su comida.
-Sí Señora.
-¿Cómo te llamas?, Conozco a todas las chicas, pero cómo empezaste hoy no tuve oportunidad de preguntar-Contesto con una sonrisa.
-Evelyn, Señora.
-Gracias, entonces-mordiendo las galletas.
-Le gustaron-pregunto con una sonrisa.
-Están deliciosas.
Después del ambiente incómodo Elizabeth salió al jardín mientras que Henry se quedaba en el comedor en total silencio, una vez terminado salió del comedor para ir a ver a Lucia, que la había alcanzado después de el en otro carruaje, desde lejos miro como esta con Elizabeth y cómo sonríen, el Príncipe Henry sentido algo que inmediatamente lo Reprimió, Guillermo lo saco de sus pensamientos cuando se aproxima corriendo.
-Señor, Ocupo hablar con usted-Exclamó con Angustia.
-¿Qué pasa?-Exclamo el intrigado.
-Señor...no se como decirlo.
-Dime, no es tan grave ¿O si?
-Hay una persona herida en la cocina.
-¿Eso por qué me importaría?-Contesto indiferente.
-Por que lo único que comió, fueron las galletas que el padre de la princesa le dio.
-¿DE QUE ESTAS HABLANDO?- Una punzada en el pecho le pasó en la imagen donde Elizabeth comía en el comedor las galletas.
-Al parecer las galletas, Estaban envenenadas.-Antes de que terminara el salió corriendo cerca de ella y aunque la podía ver, llegar a ella era eterno, la querían envenenar eso era en lo único en lo que pensaba.
-E..li..za..beth....tu...Vestido....- Exclamó el con angustia observando el tono carmesí en su vestido.-¡¡¡ELIZABETH!!!.