Elizabeth no deseaba ver el cuerpo de aquella mujer, ni siquiera podía pensar en cómo podía tener el valor de matar a un bebe inocente, pero solo imaginar que era del bastardo de Elías, su estómago daba vueltas.
Amelia la seguía junto con Henry por los pasillos, el silencio y la incomodidad del momento se podía sentir en la piel, pero en este momento ella había decidido actuar de una manera y no podía simplemente ignorar el hecho, sino responder por aquel atroz crimen que había cometido.
-Amelia-Comentó mientras se detenía -Deberías regresar a Ledoux, mi promesa contigo no la olvidare, cuando llegue me encargare que tu estatus y el de tu padre están impecables, tu familia volverá a obtener sus tierras y su economía será la misma de antes.
-Majestad-Exclamó con una gran reverencia-Le agradezco.
-Debería agradecerte yo-Comento mientras trataba de evitar la mirada de Henry tan persistente.
-Damián-La voz gruesa de Henry por fin dio a relucir después de lo que había hecho.
Damián salió de las sombras, para ser verdad Elizabeth no se percató de su presencia mucho menos que estaba siguiéndonos.-Lleva a Amelia a un carruaje para que pueda partir pronto a Ledoux.
-Sí Majestad-Comentó mientras su mano guiaba a Amelia por otro camino.
-Majestades-Comentó Amelia con una sonrisa de despedida mientras dejaba sola a Elizabeth con el aura oscura del Gran Rey Wyngaard, sus piernas empezaron avanzar sin saber a qué dirección llegarían.
-Caminas como si conocieras el Palacio-Comento serio atrás de ella -¿Porque me evitas?, Neville.
-No lo hago, Wyngaard-Comentó ella algo molesta por decirle, Neville, parecía que el pasillo era eterno Elizabeth no podía ver nada más que oscuridad.
El cuadro del fondo llamo su atención, mientras observaba una mujer con una gran cabellera roja y tez pálida, aunque sus mejillas pintaban en poco de rosa, un vestido rojo que hacía juego con su cabello y una cadena alrededor de su cuello, aunque el dije se escondía en su escote.
-Es tu madre..-Comentó Elizabeth mientras volteaba a verlo.
Pero solo se hizo un silencio, mientras ella observaba como se quedaba pensativo.
-Lo es-Comentó quitando la vista rápidamente y avanzaba.-Te llevaré a tu habitación.
Caminaron unos minutos hasta llegar, Henry abrió la puerta para entrar, mientras que Elizabeth observaba el interior de la habitación, la decoración color vino con n***o.
aunque se encontraba un poco fría, Findara era más Fría que Ledoux, Henry encendió la chimenea, mientras que esperaba paciente a que empezara a calentar toda la habitación.
Elizabeth en cambio se sentó en el sofá mientras frotaba sus manos para tratar de calentarse, los grandes brazos de Henry la sostenían detrás de ella.
-Solo tomara un minuto-Comentó en su oído, haciéndola estremecer-Tienes frío, no estabas preparada para este clima.
Sus manos la soltaron lentamente mientras Elizabeth observaba como se quitaba la enorme capa roja y se acercaba a ella de nuevo mientras la envolvía en ella.
-Gracias-Sus labios solo podía pronunciar estas palabras, mientras ella pensaba en todo lo que había sucedido no hace mucho.
-Deberías descansar por ahora-Comentó mientras intentaba abrir la puerta.
-Yo no dormiré-Comentó ella rápidamente mientras evitaba su mirada.-No puedo..
-¿Quieres hablar sobre lo que pasó?-Comentó acercándose y sentándose al lado de ella.
-No...Solo no quiero estar sola, estar sola te hace pensar, te hace recordar, cuando estas sola te lastimas mas de lo que una persona puede lastimarte, Jamás vienen cumplidos de tu parte si no vienen defectos, Vienen criticas y pensamientos como la m...
-Muerte-Comentó serio.
-Si.-Afirmo.
-Elizabeth, no soy bueno dando consejos, eso jamás se me dio, no se como animar o hacer sentir mejor a una mujer, yo soy mas de solucionarlo con Sexo-Espeto con una mueca mientras salió una pequeña risa de ella y en ese momento el aura oscura que se encontraba cerca de su pecho se fue desvaneciendo gracias a el.
-Al menos pude hacerte sonreír-Comentó mientras la agarraba la mejilla con delicadeza-Ahora trata de descansar.
-Gracias otra vez por ayudarme, Henry-Comentó con una sonrisa.
-No es nada, pequeña, ahora descansaré porque mañana tengo que llevar a una Reina a su Palacio-Espeto con ironía.
-Cierto.-Comentó ella con una mueca, mientras se acordaba de Harry, Saber como se quedó cuando vino a Findara.
-¿Piensas en él?-Espetó mientras Elizabeth intentaba encontrar su mirada pero le daba la espalda.
-Si-Exclamo con un suspiro.
-¿Le dirás lo que hiciste?-Comentó serio.
-No lo se-Ella no sabría como iba a reaccionar, Harry-Aun no lo he pensado bien.
-¿Tienes miedo de lo que piense de ti?-Comentó con un poco de molestia en sus palabras.
-No es eso.
-¿Entonces?-Espetó insistente.
-Bueno llegue a ser la Reina de Ledoux solo por mis asuntos, Para ser honesta no pensaba que sería tan rápido, Pero tu me ayudaste, llevo un día en el trono Henry.-Comentó algo cómica.
-¿Cuál es tu punto?-Comentó confundido.
-Mi venganza está completa, mate a la persona que mato a mi hijo y no solo eso si no que mate a alguien inocente en el proceso, en mi ira.
.¿Elizabeth?
-Dejaré la corona.-Espetó ella en un gran suspiro-Dejare de ser la Reina de Ledoux.
-¿Hablas enserio?-Exclamo mientras un pequeño destello de luz pasaba por sus pupilas.
-No lo sé...
-¿ACASO JUEGAS CONMIGO?-Espetó molesto.
-OYE- Exclamó enojada-No es tan fácil, se que tu odias a Harry no se cual es la razón y para ser honesta no me interesa, pero no quiero lastimar a alguien que es inocente.
-¿Inocente?-Exclamó con una carcajada.-¿Te preocupas por alguien inocente?
-Por que te sorprende, solo por que tu no tengas sentimientos no significa que yo no tenga, Henry-Exclamó molesta.
Sus manos la agarraron fuertemente mientras la acercaba a él con brusquedad.
-Si tu definición de sentimientos es matar a un feto, entonces me alegra no tenerlos-Grito desesperado
-¿ERES UN IMBE....
-¿Imbécil? JA-Sus manos la apretaban.-¿Está bien que te lastimes? decidiste matar a alguien, decidiste si vivían o morían, ¿Tu crees que lo que ella te hizo, te excusa?, por que no se lo preguntas a tu conciencia.-La soltó de golpe.
-¿¡Cómo puedes hacerme esto!?-Comentó ella mientras lloraba con gran intensidad por aquellas palabras, ¿Pero como decir que pare?, ¿Cómo podía parar esas verdades?.
-No eres la única persona que sufre Elizabeth, te darías cuenta si voltearas a tu alrededor, pero en vez de ellos actuaran inmaduros y caprichosos, ellos salen adelante, avanzan.
-Que no se te olvide quien me trajo aquí-Espetó molesta mientras salía de la habitación.
-¿¡QUÉ CREES QUE HACES,ELIZABETH!?-Exclamó molesto mientras la seguía por el pasillo
los guardias solo observaban sin intervenir.
-¡NO ME QUEDARÉ EN ESTE LUGAR!-Exclamó ella alterada mientras la sangre le hervía.
Las pisadas de Henry se apresuraron con más intensidad mientras la alcanzaba en sus brazos con fuerza.
-¿A dónde crees que vas?-Comento con una sonrisa que la hizo enojar aun mas.
-¡¡BÁJAME, HENRY!!-Espetó mientras caminaba de regreso.
Pero aunque ella le insistía con toda su fuerza él solo la agarraba más fuerte y la ignoraba, Elizabeth se dio cuenta que se había pasado la habitación de hace un momento.
-EY, ¿DONDE ME LLEVAS?-Espete mientras los guardias abrían la enorme puerta y entrábamos.-¡Mi habitación estaba en la otra puerta!
-Te quedarás en mi habitación-Comentó mientras la arrojaba a la cama.
Elizabeth trató de pararse y salir pero antes de llegar a la puerta él ya la tenía sujetada.
-¡No me quedaré contigo!-Comento molesta.
Sus manos le dieron la vuelta mientras me encontraba con sus ojos azules y una sonrisa de lado.
-Tiene una deuda que pagar, Majestad.-Comentó mientras se acercaba a sus labios.