Después de vivir uno de los momentos más hermosos en la vida de un hombre, nos dirigimos de nuevo a casa, estaba dichoso, completamente feliz, no tenía palabras para describir con exactitud lo que sentía, escuchar el sonido del corazón de mi hija, lleno mi vida de un sentimiento inexplicable, así era el amor, sin lógica, sin explicaciones, era simplemente amor. - ¿Está bien? - Maravillosamente bien, mi hermosa Bella – deje un beso sobre sus labios, antes de caminar a paso lento, odiaba las muletas, pero no tenía otra opción así que trate de olvidarme de todo lo que no podía cambiar. - Iré a la cocina por algo de beber, ¿se te antoja algo? – era la pregunta que había deseado escuchar desde hace algún tiempo - A ti en mi cama – el rostro de Bella, cam

