María Constanza Desperté en la madrugada, me había quedado dormida después de haber llorado por la humillación y porque lo vi besándose con otra. No tenía motivos para sentirme así, pero no me agradó verlo con otra. Era una rara sensación de sentir que solo nací para él. Sin embargo, un hombre así no me gusta. Físicamente, era perfecto, solo eso, por dentro, era tan contradictorio, y no quería gastar mi tiempo. Mamá suele decir que después de tener un buen diálogo con tu pareja, los dos pueden cambiar y amoldarse. Pero a mí me tocaría desarmar a Santos y rearmarlo de nuevo. Y el ser humano debía cambiar para sí mismo, no para agradarle a otro, sino para ser mejor y crecer como persona. Además, no tenía razón para sentir tristeza, ¡él no era nada mío! Entonces, ¿por qué me arde el estóma

