María Constanza Estaba despierta desde hace como una hora, era la costumbre por levantarme a preparar la comida, pero como no voy a cocinar voy a hacer ejercicio, Santos que se prepare su desayuno… y si hago el mío y lo dejo velando… ¡Ay, no!, él ayer hizo la cena. Se disculpó y él tenía su verdad, como me dijo la anciana. Mejor desayuno en la calle, vamos a castigarlo por unos días. Me puse el vestido de baño blanco y encima una licra y un top, una cola de caballo y mis tenis. Eran las cuatro de la mañana, hoy sábado no acostumbra a ejercitarse tan temprano, luego nadaré un rato. Me puse, los audífonos, pasé por la piscina mientras buscaba que música poner para ejercitarme y subí al segundo piso e ingresé al gimnasio. Puse el celular sobre la corredora, programé la velocidad para corre

