El sonido del celular me sacó de mi erótico sueño con mi Brisa. —Me estaba volviendo loco de lo mucho que la deseaba y nada que me daba luz verde para ir por ella. Sabía que estábamos en una especie de relación a distancia, y era por ella que no avanzábamos—. Me senté una vez vi el número. —Jaime. ¿Qué sucede? —Acaba de pasar un percance en un restaurante y tranquilo que no fue contra tu mujer y nada tiene que ver con su excuñado. —Desde hace un par de meses se refiere a Blanca de esa manera y a mí me encantaba. Porque era mía—. A tu ex el marido la golpeó mientras atendía a las señoras. —¿De qué ex me hablas? —De la morena. —¿Socorro? —La misma. Intervine, al tipo lo tienen en la cárcel y se va a tardar varios años, porque cuando se lanzó sobre Socorro se llevó por delante a Fernand

