Diddier no estaba muy conforme con el hecho de que su amigo no quisiera contarle nada de lo ocurrido a Eva, pero él no sería quien lo hiciera, jamás traicionaría a Jeremy bajo ninguna circunstancia. Aun así, sentía cierta culpabilidad por aquello, por guardarle el secreto, por tener que mirar a Eva a los ojos cada vez que iba a ver a su amiga Lupe, se moría de ganas de decirle que su esposo había sido abusado y que el muy imbécil se sentía culpable e infiel cuando no era, lo que había ocurrido fue contra su voluntad. Igualmente, debía dejar de pensar en ello, tomar distancia y dar su ayuda solo cuando se la pidieran, porque estaba seguro de que en algún instante aquello saltaría como una bomba y explotaría en la cara de Jeremy. La niñera había aceptado muy rápido el dinero que él le dio

