Amanda llevaba un par de semanas esperando a que Diddier le hablara, después del último viaje que hicieron juntos a París él ya no se había vuelto a comunicar con ella, pero sabía que así era él, se pasaba unas semanas desaparecido como entreteniéndose con cualquiera y luego volvía a llamarla, siempre había sido así llevaban tres años así como allí esperaba pacientemente a que él estuviera preparado para tener algo serio. — Seguramente solo seas una empleada, eso único para lo que él se fijaría en alguien como tú — observo lo mucho que había cambiado aquel lugar como a ciertamente estaba reluciente, la asistenta debía ser muy eficiente, aunque Amanda esperaba que solo lo fuera para la casa y no también para su cama. No le pasó por alto que en la mesa había dos cubiertos ¿Qué empleada com

