Después de la mañana, tan horrible que Jeremy había tenido junto al primo de su primera esposa, agradecía llegar a su habitación y encontrarse a Eva tumbada en la cama con sus dos hijos. Amamantaba a Anya mientras Airon dormía tranquilo al lado de ellas. Su expresión de preocupación cambió por completo a una sonrisa, era agradable saber que el mundo se podía ir a la mierda fuera de ese cuarto. Pero que sería atravesar esa puerta y volvería al paraíso de su familia. Ese era su lugar seguro, su mujer y sus hijos y mientras los tuviera a ellos, todo lo demás sería secundario. Caminó hasta dejarse caer en la cama a la espalda de su esposa, dejando varios besos en su cuello. — Quiere conocer a Airon… no sé cómo salir de esta, cariño, no tengo ni idea de que hacer. —Entonces deja que lo co

