Bram se pasea por la villa victorioso, con una sonrisa de oreja a oreja viendo los destrozos que sus secuaces causan, observa a los habitantes que retroceden cada vez que él da un paso; se sienten vulnerables, hay niños entre ellos y muchos adultos que no han alzado sus garras desde que Armes desapareció, siguen las pautas y los ideales que su nueva líder les ha inculcado con tanto esfuerzo y saberse rodeados por tantos vampiros que controla el inmortal sangre pura es aún peor. ― No tienen idea de lo mucho que he esperado este momento ― sonríe. ― Púdrete infeliz, tienes las agallas de venir aquí solo porque Sophie no se está, no eres más que un cobarde ― masculla Victoria enfurecida. ― Que valiente ― su sonrisa desaparece ― Bueno, permíteme demostrarles que tan cobarde puedo ser. ― Volt

