Martin. - ya entendí Sofia, vete se libre... terminamos. Ahora podrás estar con alguien de tu edad y vivir la vida de una chica de tu edad.
Sofia. - ¿Qué?, ¡no! - grite desesperada. - no quiero alejarme de ti. Quiero estar contigo. Solo contigo. - me acerco a él y lo abrazo, pero no correspondió mi abrazo. - lo siento, solo estaba enojada...no decía que lo pensaba, no me interesa salir con un chico de mi edad, porque te amo Martin. - limpio mis lágrimas y lo abrazo fuerte. Como si el abrazo dependiera mi vida. No sabía si sería el ultimo abrazo y con más razón no pensaba en soltarlo.
Martin. - ahora eres libre, ¿para qué vas a estar con un viejo cómo yo?
Sofia. - no eres un viejo, por favor no te alejes de mi – lloro en su pecho, me sentía fatal, lo había lastimado...había llorado por mi culpa, me comporte como una idiota.
Siento las manos de Martín posicionarse en mi cintura, levanto la vista y lo mira fijamente. - quiero estar contigo. - Martín acaricia mi mejilla y luego la besa.
Martin. - ¿segura? porque puedo entender si queréis estar con un chico más joven que yo …yo nunca le tome mucha importancia al tema de las edades, con solo saber que eras legal para mi me basto...pero creo que no es tu caso.
Sofia. - me acerco a sus labios y le doy un beso. El beso era lento y salado por nuestras lágrimas, luego nos separamos por falta de aire. - te amo, es solo lo que me importa, la edad no es un problema...es solo que a veces me das más responsabilices de la que una persona de mi edad no tendría que tener, y al no hablarlo no me hacía bien...creo que explote. - Martín sonríe y toma mi mano para acariciar. Cierro los ojos y disfruto del tacto, se sentía muy bien poder hablarlo. Necesitaba hablarlo o si no seguramente iba a enloquecer.
Martin. -te amo y lo siento por ser tan duro contigo...estaba preocupado, te fuiste de esa forma sin saber a dónde irías y no respondías mis mensajes, y luego al verte borracha en los brazos de Sebastián...no fue lindo de ver.
Sofia. - yo también te amo. -lo abrazo del cuello. - y no te disculpes, fue muy irresponsable haberme ido de esa forma, entiendo que estés así.
Martin me alza y dejo mis piernas alrededor de su cintura, luego me deja en la cama y empieza a besar mi cuello, desabrocha los botones de mi camisa y me mira fijamente. Su mirada estaba llena de lujuria al igual que la mía, me quita el short junto con mi ropa interior, sonríe. - ¿te gusta? - sonrió coquetamente.
Martin. - me encantas, preciosa.
Sofia. - siento su lengua jugar con mi clítoris. su lengua hacia maravillas sin duda, agarro su largo cabello y lo enriendo con mis dedos, disfrutaba de su calidad y húmeda lengua jugar como le plazca conmigo, luego se acerca a mis labios y me da un apasionado beso, podía sentir mi sabor. Y hacia al beso aún más excitante.
Martin desabrocha su pantalón y se la quita junto con ropa interior dejando ver su erecto y duro pene. Podía ver la punta de su pene que estaba humedecía con su propio pre semen. Mete la punta de su pene en mi entrada, no dolía tanta ya que gracias a él estaba lubricada, y sin contar que su pene también estaba lubricado de su semen. Lentamente entra en mi hasta quedar por completo, estuvo quito por unos minutos hasta que me acostumbrara. - muévete. - Martín empezó con movimientos suaves y lento…tan lentos que era una torta para mí. - muévete más. - dije con la respiración agitada de la excitación.
Martin me toma de la cintura y me deja arriba de él, cambiando de posiciones.
Martin. - muévete, hermosa.
Sofia. - tomo ambas manos y empiezo a moverme, en la habitación solo se escucha el ruido de nuestras pieles chocándose y nuestros gemidos, siento las manos de Martín pasar por todo mi abdomen y pecho. Apreté y besa mis pechos a su gusto, mientras que yo seguía con lo mío. -voy...a correrme. -siento como me toma fuertemente dé la cintura y empieza a penetrarme rápidamente, rápidamente me corrí y siento como un líquido espeso y tibio recorre en mi interior.
Nos acostamos en la cama, nuestras respiraciones estaban agitadas y claro, ¿Cómo no lo estaría?, estuvimos mucho tiempo moviéndonos es muy agotador, nuestros cuerpos estaban cubiertos por una fina capa de traspiración, siento la mano de Martín en mi cintura y me atrae hacia él, apoyo mi cabeza en su pecho. - te amo. -Martín sonríe y me da un corto beso en los labios.
Martin. - yo también te amo, preciosa.
Sofia. -siento como juega con mi cabello largo y castaño, cierro los ojos relajada, disfrutando de sus caricias y escucho los latidos de su corazón que latía muy rápido, no podía negarlo el me hace muy feliz, y amarlo es lo que siempre he hecho desde el inicio de mi vida.