Sofia. - me despierto por el ladrido de un perro, abro los ojos de repente y veo a Nicolás sentando en la cama mirándome fijamente, intenta tocarme, pero hago todo lo posible para que no me toque. - ¡no te acerques! - digo asustada. Nicolás. -deje tu comida en la mesa, regreso más tarde. Sofia. - Nicolás se separa de la cama y se acerca a la puerta para abrirla. -¿A dónde iras? Nicolás. -veré a unos amigos. Sofia. -Nicolás abre la puerta. - ¡espera! ...me apreté mucho la soga. -le muestro mis manos que estaban cambiando de color por la mala circulación de sangre. Nicolás. -ah...está bien, pero no hagas nada tonto. Sofia. - Nicolás se acerca lentamente a mí y se sienta a mi lado y empieza a desatarme las manos. Nicolás. - dios...apestas. Sofia. - cuando termina de desatarme

