Charlize sintió un cálido rubor en sus mejillas ante el cumplido de Lucas. La música lenta empezó a llenar el aire, y juntos comenzaron a moverse con gracia y armonía. — Parece que todos están disfrutando de la fiesta — ella miró a los invitados que los miraban con alegría. — Claro que sí — él la acercó más a su cuerpo — no todos los días se celebra una fiesta en una mansión como esta. — Y mucho menos se celebra un compromiso como el nuestro — ella rió suavemente. — Exacto. Este es un momento que recordaremos para siempre. A medida que bailaban, el mundo a su alrededor parecía desvanecerse, dejando solo espacio para ellos dos. Se miraban a los ojos, compartiendo un lenguaje silencioso de amor y conexión. La música los envolvía en su dulce melodía, y cada paso que daban era una afirma

