— ¿Estás bien? — Le preguntó él, con un tono de voz realmente preocupado, la chica era muy delgada y su piel muy blanca, "Probablemente esta anémica" pensó éste tipo de mujeres hacen cualquier cosa por mantenerse delgadas — Estoy … bien — dijo ella tímidamente y sus mejillas se sonrojaron dejando ver unos hermosos hoyuelos a cada lado de su boca que la hacían lucir mucho más infantil. — Pedí algo de cenar, ¿Tienes hambre? — Sí, tengo hambre hoy trabajamos mucho y no pude comer. — Entonces ven, comamos algo. La tomó de la mano para ayudarla a levantarse, ella sintió el piso firme, sin el vaivén del barco debido al movimiento de las olas, “Qué extraño se siente caminar aquí” pensó ella, sin dejar de admirar lo fantástico, que era ese lugar, se parecía un poco al sal

