Yannin había comenzado a despertar a la vida, el llanto en sus ojos era porque se estaba dando cuenta que se había perdido de muchas cosas maravillosas, él la abrazó conmovido por su llanto. — No llores hermosa, aun eres muy joven, tienes una vida por delante y podrás hacer todas las cosas que nunca has hecho. — Pero tengo miedo, la ciudad es muy grande y hay tantas cosas que no conozco. — Yo lo sé, pero yo te voy a ayudar ¿confías en mí? — ¿Confiar? — Confiar es creer que lo que dicen las personas es verdad. — Si confío en ti. — Ven vamos hay algo que quiero que veas. La llevó al cine, había en cartelera una película juvenil y romántica, quería que ella supiera que podía enamorarse, igual que los jóvenes de la película, amar y ser amada. Entraron en la

