Ellas

3904 Words
- Violeta - Hoy me encontraba extrañamente... desocupada. Tenía trabajo, pero no era excesivo a comparación de otras ocasiones. Si se preguntan porque, se debe a que estos días he estado enfrascada trabajando prácticamente desde el amanecer hasta el anochecer. Y es que esa ha sido la única medida viable que encontré para apartar mi mente del enredo amoroso en el que me he metido y así no terminar arrancándole los pétalos a una pobre margarita por la clásica frase cliché de me quiere, no me quiere. Aunque en este caso sería, quiero a Jared, quiero a Sebastián; no, definitivamente no quiero caer en eso, no sirve. "Pero si el martes te acabaste una docena de margaritas por andar jugando a eso" ¡No estaba jugando conciencia! Era solo una estrategia. Y fue justamente ahí donde me di cuenta que no servía para nada ¡¿Pueden creer que terminaron empatados?! Si, tal como lo acaban de leer, 6 margaritas terminaron del lado de Jared y las otras 6 de lado de Sebastián. Pareciera que el universo se ha alineado para conspirar en mi contra que ni las flores quieren ayudarme. "La culpa no es de las flores sino tuya, que estas como el perro de las dos tortas. Ni comes, ni dejas comer" La neta mejor ya callate. En fin, ¿Que les estaba diciendo? Ah sí, el caso es que después de mi chasco con las flores opté por ahogarme en trabajo y así no tener que tomar una decisión. Llámenme cobarde si quieren y tal vez si lo sea, pero les aseguro que estarían igual que yo ¿A quién elegirían ustedes? Bueno, no importa, al fin y al cabo es mi problema y por ende mi elección. ¡¡¿Pero porqué es tan difícil elegir?!! Dejo caer mi cabeza en el escritorio y aunque me duele no le presto atención. "Haber si así se te acomodan las ideas" Esta vez sí estoy de acuerdo con mi conciencia, pero no creo que chocar mi cabeza con la madera sea suficiente, creo que voy a necesitar que me atropelle un tren. Toc, toc, toc... Los golpes en la puerta me distraen de mis planes suicidas. - Adelante - mascullo sin ganas Escucho la puerta abrirse pero no doy ni para alzar la mirada, la puerta suena esta vez cerrándose seguido de algunos pasos acercándose. No tengo ni una jodida idea de quien sea, pero no me importa, solo quiero que se vaya. Siento unas manos posarse en mis hombros haciendo mi cuerpo tensarse a la vez que se acelera mi corazón y todo mi cuerpo lo siento arder. No necesito ser adivina para saber quien es, ya mi corazón lo ha reconocido. Jared empieza a masajearme con delicadeza, moviendo sus manos entre mis hombros, cuello y espalda. Suelto un jadeo involuntario al sentir sus dedos meterse por debajo de mi camisa de seda y logro escucharlo gruñir en respuesta. - ¿Estás muy estresada? - me susurra al oído con voz ronca - Un poco - respondo nerviosa - Tranquila, yo te ayudo a relajarte - me dice para luego besar mi cuello Empieza a dejar besos húmedos por todo mi cuello mientras mueve mis hombros en círculos. Yo no soy capaz de negarme ante su delicioso "masaje", inconscientemente muevo mi cabeza de un lado a otro y sujeto mi cabello para darle un mayor acceso a mi cuello. ¡Dios, que bien se siente esto! Tengo que morderme los labios para no chillar al sentir que se aleja, pero me es imposible contenerlo cuando inclina la silla haciéndola girar y me levanta entre sus brazos. Sin decir nada me lleva hasta el diván acostándome en el, se arrodilla a mis pies y me quita las zapatillas marrones que estaba usando. Continúa con el masaje pero esta vez desde mis pies hasta llegar a las rodillas y rozar el borde de mi falda, todo eso sin despegar sus ojos de los míos. Decir que sus caricias son excitantes sería poco, en estos momentos sus manos son como carbones ardiendo y mi piel es una simple hoja de papel. Cuando siento que esta sesión de masajes no puede llegar más lejos, lo veo bajar la cabeza para esparcir besos en mis piernas. - ¿Qu, que... haces? - alcanzó a decir - Te consiento - responde entre besos y beso Su mano derecha no deja de acariciar mi pierna izquierda, mientras que sus labios pasan por la planta de mi pie derecho, besando desde el talón hasta cada uno de mis dedos, algo que me hace reír y retorcerme un poco. Después sigue subiendo por el empeine, el tobillo y hasta llegar a mi rodilla. Me tenso al pensar que podría hacer a partir de ahí, pero contrario a lo que mi mente cochambrosa se pudo haber imaginado. Jared continúa besándome, pero esta vez en mi mano derecha. Claro, que sus manos no hicieron lo mismo, pues la que aún estaba en mi otra pierna siguió subiendo muuuy lentamente por encima de la tela, acariciándome hasta la cadera. Como él bien lo dijo, yo solo me deje consentir. Estaba tan ensimismada en lo que sentía, que ni siquiera me percaté de que Jared se había estado subiendo sigilosamente al diván. No fue hasta que llegó a mis labios, que me di cuenta que lo tenía sobre mi cuerpo, sujetando con firmeza mi cintura. Solo ahí supe lo que estaba pasando, todos sus movimientos tenían un solo propósito y este era terminar haciéndome el amor. Eso es jugar sucio. Pero ese juego yo también sé jugarlo. Razón por la que sujeto su cabeza con mis manos y jalo con fuerza su cabello, algo que lo provoca a incrementar la fuerza de sus besos. Sus manos van hasta mi espalda atrayéndome más a él, si es que eso es posible. De igual manera, enredo una de mis piernas con la suya acariciándola con mi talón, haciendo que él gruña de placer. Estoy jugando con fuego, pero no me importa, esta vez seré yo quien tenga el control de la situación y sé que lo he conseguido cuando le muerdo el labio inferior y su cuerpo tiembla sobre el mío. - Eres mía Violeta, solo mía - susurra sobre mis labios Y como si sus palabras fueran una máquina del tiempo, me hacen recordar la primera vez que lo oí decir eso, justamente en una situación igual a esta. Solo eso logró hacerme reaccionar y hacer lo que tenía en mente desde el momento en que me di cuenta de sus planes. - Nunca lo fui - le digo de vuelta Sin darle tiempo a que reaccione, uso mis brazos y piernas como apoyo contra su cuerpo, empujándolo con fuerza hasta hacerlo caer al suelo. Todo fue tan rápido que ni siquiera pudo sostenerse y terminó dándose un golpe seco en la espalda, que hasta a mi me dolió. - ¿En serio creíste que volvería a caer en tu juego? - cuestiono viéndolo molesta Él me mira como si no supiera de lo que estoy hablando. - Dime que se siente creer que están en la cima del cielo mientras le entregas todo de ti a la persona que dices amar y de la nada te arroja al mismísimo infierno al decirte que no vales lo suficiente ni siquiera para tener un buen polvo - su expresión me dice que ha entendido de que hablo - te equivocas si crees que volverás a engañarme - Me levanto tratando de caminar sobre él, pero a penas lo paso siento que me sujeta las piernas moviéndolas con rapidez, haciéndome tambalear. Cuando creo que voy a caer de bruces al suelo, Jared hace un movimiento extraño para atraerme a él y dejarme caer sobre su cuerpo. Aunque eso dura poco, pues a los pocos segundos gira nuestros cuerpos quedando él encima de mi. - ¿Que tengo que hacer para que entiendas que nunca planee jugar contigo? - cuestiona desesperado - yo te amo Violeta, siempre te he amado, por eso estoy aquí aun sabiendo que tú estás con otro. Sé que lo que pasó esa noche fue un error... - - Y todavía te atreves a repetirmelo - lo interrumpo dolida - quítate de encima - - No espera, no me refería a eso déjame explicarte - me ruega - No tienes nada que explicar, hace mucho que entendí que para ti es desagradable hacer el amor con una mujer menor he inexperta que al parecer no sabe complacerte - le reclamo Me remuevo de un lado a otro para evitar que vea mis ojos húmedos, pero él deja caer todo su cuerpo sobre el mío y sujeta mi cabeza entre sus manos para que lo mire. - Mi error fue no terminar lo que empecé y lo empeore diciéndote todas esas estupideces que no eran más que mentiras - confiesa con seriedad - debí acallar mi conciencia en ese momento, debí hacerte el amor esa noche y todas las que han pasado en estos 5 años - - ¿Y por qué no lo hiciste? - pregunto en un susurro - Porque no quería repetir la historia que viví con Anabel - responde con pesar - Yo nunca te hubiera hecho lo que ella - le aseguro Tanto tiempo de no escuchar hablar de esa mujer y aún me hierve la sangre al hablar de ella. - Lo sé y no es a eso a lo que me refiero - me aclara - por favor tienes que entenderme. Dime ¿Alguna vez, en todo este tiempo, te has puesto en mi lugar? ¿Te has puesto a pensar en cómo me sentí yo? - Me quedo pensando en su pregunta y la verdad es que no. Durante todo este tiempo solo pensaba en mi dolor y en cómo yo me sentía, jamás pensé en sus motivos. - No - soy sincera - Entonces hazlo ahora - me pide - tú mejor que nadie sabes lo que pasó esa noche, en ambas ocasiones estaba ebrio, tú también lo estabas al igual que ella. No quería que después de haberte entregado a mi, tú también te arrepintieras - - Pero yo quería hacerlo, no iba a arrepentirme de eso - le hago saber - ¿Estás segura? - cuestiona incrédulo - porque después de todo lo que pasó estoy seguro de te has arrepentido de muchas cosas que pasaron entre nosotros. Ya sea por coraje o por tristeza pero lo hiciste - No soy capaz de refutarlo. Es verdad, esa misma noche me arrepentía hasta de haberlo conocido y lo he hecho muchas veces en los últimos años. - Era eso lo que yo menos quería, deseaba que cada vez que recordaras el día en que te hice mujer, lo hicieras con amor, no con dolor. Solo te pido que algún día me entiendas - me súplica - Lo entiendo - y si lo hacía Después de todo este tiempo, por fin lograba comprender sus razones para que actuara como lo hizo. Ante mis palabras Jared me sonríe y cuando está por decirme algo, la puerta se abre inesperadamente. Ambos volteamos preocupados por quién pudo entrar, hasta cierto punto nos relajamos al ver que se trata de Brisa y Tara. Aunque la forma en la que nos han encontrado no es la más profesional que digamos, pues estamos tirados en el piso a mitad de oficina, con Jared sobre mi. No sé porque siento que esto ya nos había pasado antes. - ¿Jared? - alcanza a cuestionar Tara - Hola chicas, que bueno volverá a verlas - las saluda de lo más fresco - nos dan un minuto por favor - Las muchachas alternan su mirada entre nosotros y luego se miran a ellas. Sin decir nada, ambas salen de la oficina. - Eso fue raro - me dice con gracias - ¿En qué estábamos? - Cuando estoy por contestarle, la puerta se vuelve a abrir, está vez con brusquedad. Brisa y Tara vuelven a aparecer, pero ahora cada una tiene un extintor como arma. ¿De dónde carajos los sacaron? - ¡Quitale las manos de encima a mi amiga si no quieres morir congelado! - lo amenaza Brisa apuntándole con el extintor - Ok tranquila, ya me quito, solo baja esa cosa - trata de tranquilizarla Brisa no le hace caso y hace la finta de querer dispararle. En cuestión de segundos Jared se levanta y me ayuda a mi a hacer lo mismo. - Ahora ¡Largo de aquí! - le ordena Tara Con la mirada le digo a Jared que le haga caso y con mucha precaución él sale de la oficina dejándonos solas a las tres. - Eso fue un poco excesivo, no les parece - les reclamo con gracia Pero ellas no parecen estar jugando pues enseguida me amenazan a mi con los extintores, haciéndome callar. - Será mejor que nos explique que hace ese idiota aquí si no quieres terminar como paleta - me amenaza Brisa Gracias a mi instinto de supervivencia opto por obedecerle y pedirles a ambas que se sienten para no sentirme tan amenazada. Las tres tomamos asiento y después de tomar una fuerte respiración les cuento a detalle todo lo que ha pasado desde que Jared volvió, hasta lo que hablamos antes de que ellas llegaran. Omitiendo la sesión de masaje. Aprovechando que hicieron su aparición en la historia, déjenme contarles lo que ha pasado en sus vidas los últimos años. Actualmente Brisa trabaja en el bufet de su padre como abogada y Tara es cosmetologa profesional, esta de más decir que nosotras fuimos las primeras clientas de Brisa al graduarse y que todas nos beneficiamos de los descuentos que la dan a Tara en la empresa de cosméticos en la que trabaja. A diferencia mía, ellas si estudiaron en una universidad, aunque no fueron a la misma. Aun así nunca nos distanciamos, las tres somos como los Escandalosos. Brisa es pardo por supuesto, la que siempre está haciendo más locuras. Tara es polar, por el hecho de que es solo un poco más razonable que nosotras. Y yo soy panda, quien siempre está metida en su propio mundo. Las tres muy parecidas, a la vez totalmente opuestas, pero siempre inseparables. Incluso ahora ellas viven juntas, curioso no, dos psicópatas que se odiaban viviendo bajo el mismo techo. Se preguntaran que ha pasado con Brisa y Miguel. Bueno, pues ahora están mucho... peor. Si antes hacían de todo para ignorarse, ahora no hacen más que discutir hasta por el mas mínimo detalle. A veces suelen ser muy desesperantes. Por cierto, ¿Recuerdan a Marco? Pues dejenme decirles que hace un par de años que regresó a Londres para hacerse cargo de la empresa de su padre. Pero no hay de que preocuparse, ya no es el mismo idiota de antes, hace tiempo me pidió disculpas por lo sucedido en la escuela y ahora nos llevamos bien. - ¿Cómo es posible que no nos hayas contado nada? Se supone que somos tus amigas - me reclama Brisa apenas termino de hablar - Lo sé, lo siento. Es que me costó mucho asimilarlo y no sabia como decirles - me excuso - Me resulta increíble que Jared haya cambiado tanto - comenta Tara - Ni que lo digas, solo que aún no se si eso es bueno o malo - les hago saber - ¿Lo dices por Sebastián? - me pregunta Tara - No solo se trata de Sebastián - respondo con pesar - también está mi familia, las secuelas de nuestro pasado y lo que creí que sería mejor para mi - - A ver, vamos punto por punto - sugiere - primero que nada ¿Aún lo amas? - - No lo sé Tara, ha pasado mucho tiempo. Ya no es lo mismo - explico con pesar - ¿En serio? Porque eso no es lo que vimos al entrar - cuestiona con picardía Y eso que no lo vieron todo. - No es que te esté juzgando, solo quiero asegurarme de que a la larga no te arrepientas de con quien decidiste compartir tu vida - declara seria - y con eso no quiero decir que Sebastián sea un mal chico, tampoco que Jared no merezca otra oportunidad, solo creo que deberías dejar de atormentarte por el pasado. Mereces ser feliz y sé que tu familia aceptara a quien tú elijas, si con ello encuentras tu propia felicidad - Con eso acaba de refutar todas las objeciones que le di, pero aún no me siento del todo segura. Dirijo mi mirada hacia Brisa, quién no ha vuelto a decir nada, así que decido llamar su atención. - ¿Y tú qué opinas? - le pregunto - Es obvio que nadie puede elegir por ti - empieza a hablar - pero lo que sí te puedo decir es que estás haciendo una tormenta en un vaso de agua. El amor que sentiste por Jared no lo olvidaste en 5 años y nunca lo harás, jamás sentirás por Sebastián lo que sientes por él. No puedes ignorar tus sentimientos solo porque estos te lastimaron en el pasado, a veces tienes que lanzarte al vacío y arriesgarlo todo por aquel amor que te hizo sentir por primera vez. Tal vez te equivoques y sufras, o quizá encuentres lo que siempre buscaste - - Al final cualquiera de las dos estarán bien, pues solo si lo intentas sabrás lo que es vivir y tendrás la fortaleza de afrontar cualquier otra dificultad que se te presente - continúa - sabes que nosotras te apoyaremos en cualquier cosa que decidas hacer, solo no te conformes con con el que hubiera pasado si... - Debo decir que las palabras de Brisa me tranquilizan mucho, pero mientras hablaba su mirada se perdió y llegó un momento en el que parecía que estaba tratando de convencerse a ella misma de sus propias palabras. La forma en que la mira Tara me lo confirma y eso me inquieta un poco. Después de agradecerles por su apoyo y consejos, cambiamos de tema a uno más animado, hasta que la hora de las visitas se acaba y las chicas tienen que irse. Al quedarme sola continuó con el trabajo que había dejado inconcluso desde hace un buen rato. Ya por la tarde decido salir a almorzar, así puedo despejarme un poco y tomar algo de aire. Tomo el ascensor y bajo hasta la recepción completamente sola, cuando las puertas de metal se abren, me sorprendo al ver frente a mí a quien no creí volver a ver, sobre todo después del curso que tomaron las cosas. - Violeta casi no te reconocí, vaya que has cambiado - me dice sorprendida - Cristhal, que bueno verte - digo en forma de saludo - ¿Que haces por aquí? - - Vine a ver a Jared para que almorzáramos juntos - me comenta - ¿Y tú, vas de salida? - - Si, justamente iba a un restaurante que está a unas cuadras para comer algo - le respondo empezando a caminar - Que bien ¿Me dejas acompañarte? - me pide caminando a mi lado - sirve que nos ponemos al día con nuestras vidas - - Claro estaría bien, pero ¿No ibas a ver a Jared? - pregunto confundida - Ah si, pero me había dicho que estaba ocupado y no creo que pueda - me dice restándole importancia La miro desconcertada y no se porque no le creo, pero no intento indagar. Ambas salimos del edificio y nos dirigimos al restaurante que había sugerido. Ya en el nos asignan una mesa y le ordenamos nuestra comida al mesero que nos atiende. Cuando este nos la trae, empezamos a comer con tranquilidad mientras conversamos, hasta que la plática se pone tensa. - Violeta, quiero aprovechar que estamos aquí para pedirte una disculpa por lo que sucedió en el pasado - me pide con pena - No tienes nada por lo que disculparte - le hago saber - lo que pasó entre tu hermano y yo fue algo que los dos nos buscamos, tú no tienes nada que ver en las decisiones que tomamos y mucho menos en las consecuencias de estas - Ella me mira con cierta duda e inquietud, hasta que parece entender algo y empieza a sonreír. - No lo sabes cierto - comenta risueña - supongo que mi hermano nunca te lo dijo - - ¿De qué hablas? - inquiero confundida - Fui yo quien le dijo a Jared que terminara contigo - confiesa después de suspirar - por accidente descubrí que eras su alumna de 16 años y enloquecí, no quería que Red terminara sufriendo o se metiera en problemas por algo que creí sería pasajero, así que prácticamente lo obligué a alejarse de ti. Él se negó mucho al principio y hasta se puso furioso, pero hice uso de sus propios traumas y temores hasta que logré convencerlo - Su declaración me sorprende hasta dejarme helada, todo este tiempo creí que Jared se había arrepentido de estar conmigo y ahora resulta que fue ella quien lo hizo entrar en razón a la mala. - Ahora sabes porque me siento culpable, si ustedes han sufrido tanto estando separados es por mi culpa - dice casi entre lágrimas - ¡Te juro que si yo hubiera sabido lo fuerte que era su amor nunca hubiera hecho eso, los hubiera apoyado en todo! Pude haberles ayudado en lo que fuera, tal vez... - - Tranquila, no tienes nada de qué lamentarte - trato de consolarla - es cierto que hemos sufrido pero al final fue lo mejor, ahora lo sé. Yo era demasiado joven, me faltaba mucho por madurar y Jared aún tenía fantasmas a los cuales afrontar. El amor no siempre es suficiente para que dos personas se mantengan unidas ante la adversidad y nosotros aún teníamos mucho por hacer por separado antes de buscar estar juntos - Mis palabras parecen tranquilizarla, pues ha dejado de llorar y ya empieza a sonreír. - Jared me ha dicho lo mismo y tal vez tengan razón, pero hay algo que quiero pedirte - toma mis manos entre las suyas - dale una oportunidad al amor que dejaron dormido, ahora las cosas han cambiado y los obstáculos que antes tenían ya no existen. Mi hermano respira y vive por ti y por lo que puedo ver en tu mirada sé que a ti te pasa lo mismo, se merecen un final feliz. Sé que no siempre será fácil y que el amor no lo es todo, pero también sé que a veces solo eso necesitas para no dejar de luchar - - Quizá tengas razón y te prometo que lo voy a pensar - le aseguró - gracias por decirme esto, no sabes cuanto me han ayudado - Y con eso me refiero no solo a ella, sino también a Tara y Brisa quienes también han sabido elegir las palabras adecuadas y con ellas derrumbar poco a poco la barrera que yo mismo había formado. Quién diría que este día estaría lleno de consejos y confesiones. . . . ? ? ? ? ? ? . . . Y yo les confieso que si no visitan mi cuenta de i********: me voy a poner a llorar. escritoradeluna, no lo olviden.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD