Amanda aun no despierta. La última vez que estuvo de pie, fue cuando estaba luchando con Astentor, en aquel pueblo donde perdió el control hasta quedarse sin energías. Claramente se pudo presencias como se hizo presente el poder que obtuvo al tener la sangre del Dios Astentor; ahora su medio hermano. Es dueña y señora del rayo rosa, ella es quien lo invoca sin necesidad de un conjuro. —Lleva 15 días así Astentor—comenta Dante somnoliento—. Busca una maldita solución, que todo esto es tu culpa—dice lento—, si no fuera porque me están manteniendo sedado, te hubiese matado—añade. Cuando Amanda cayó postrada en cama, tanto Dante como su lobo enloquecieron y para evitar la destrucción del reino, se tuvo que sedar. Es difícil para un alfa tener a su compañera en coma. —También me preocupo

