Jelena se sentía feliz dando clases de ballet a las niñas de la academia del Bolshói. Nenitas entre 5 y 8 años, emocionadas de tan solo tenerla a ella como maestra. Lo mismo Alec, que les daba clases a los chicos, un poco más grandes, de entre 10 y 13 años, pero eran todos muy obedientes. Las chicas, como era de costumbre al terminar la clase, le pidieron a Jelena que les bailara un corto fragmento de alguna melodía de Tchaikvosky, y ella les cumplía el deseo. Ellas suspiraban impresionadas al creer estar viendo a un ángel danzar. Apenas las pequeñas aspirantes a bailarinas salieron organizadamente en filita, Jelena se encontró en el pasillo con Alec, el cual le dedicó una dulce sonrisa para después robarle un casto beso en los labios. -¿Cómo te fue hoy, mi hermosa cisne? - pregun

