Bea y Raquiel se abrocharon los cinturones. La chica estaba en el asiento del piloto, y Raquiel en uno de los seis asientos de pasajeros. Ya ingresadas las coordenadas y abiertas las compuertas del túnel, Bea accionó lentamente la palanca de propulsión y la nave empezó a subir. Todos los que estaban en el suelo empezaron a aplaudir y lanzar gritos de júbilo apenas la nave se elevó. Al llegar a la superficie, los dos jóvenes se sobresaltaron cuando la nave captó diferentes telecomunicaciones tanto de radio, como de aviones comerciales, fuerza aérea, celulares...todas las emisiones de señales electromagnéticas existentes, y no solo cerca de esa zona, sino que Raquiel escuchó idiomas distintos, incluso de Asia. -Wow, con esta tecnología cualquiera podría dominar el mundo ¿te imaginas dond

