- Adiós chicos – sonrió Emma, arrastrando sus palabras. - Chao – sonrió Nicolas. - Los amo – grito Julio – Los quiero juntos, por favor no se separen nunca chicos – los abrazo a los dos y comenzaron a reírse. Estaba claro que el alcohol hizo efecto en ellos, todos se estaban yendo en taxi porque no podían manejar. Carlos e Ian ya estaban tirados en los sillones inconscientes. - Vamos a dormir – dijo Emma. - Dormiré aquí con los chicos – dijo Nicolas – Se vayan a ahogar con su vomito. - Tú estás igual de pedo que yo, así que vamos a dormir – lo tomó de la mano – Haremos un fuerte con las cobijas para que no te sientas incómodo. - No pienso discutir así que vamos. Los dos entraron a la habitación de Carlos ya que él tenía una cama grande, Emma puso cobijas en medio de la cama. - Par

