Estaba convencido de que amar a un hombre había arruinado su vida. Así que había hecho el amor tras una puerta, la cerró y dejó la llave sobre el cerrojo. Si alejaba a su corazón, todo estaría bien. No obstante, en algún momento que no sabía especificar, Katsuki había abierto una puerta en su mente e Izuku no sabía que había salido de ahí. Era el amor que inspiraba ese deseo genuino de intimidad y ser el único en los ojos de su amado o los celos que ardían en ser exclusivos y poseer a un objeto para hacerlo suyo. Había calculado que si era amor podía concentrarse en su cuerpo, en repetir sus fantasías, mirar a Katsuki como un dios s****l muy lejano a un mortal y no tener esperanza de cariño, literalmente lanzar el amor por la ventana. Por otra parte si era solo sexo podía intentar calm

