¡POV DE EMILIA! «Después de haber pasado un día sensacional con los amigos de Eduany, una familia maravillosa que se robó mi corazón, decidimos viajar al país del norte. Edu dijo querer salir del país, eligió ir hacia el norte y no me negué, pues el lugar donde me había llevado era hermoso, pero que íbamos hacer durante quince días en ese lugar. Aunque pensándolo bien, no estaba mal quedarnos encerrados en esa enorme hacienda y fornicar día y noche. Me sentí apenada porque Eduany perdería el dinero que pagó por el alquiler, aunque él dijo que solucionaría ese detalle y que tendría su dinero de regreso, yo sabía que eso era imposible, pues casi nadie te devuelve lo que ya pagaste sin sacar una parte de ello. Le restó importancia a eso, como si dinero le abundara, y sabía que se estaba

