- Lo estoy-, miró a un lado y a otro, luego lo jaló hacia la esquina donde comenzaba el mural del bar – Estoy indispuesta por tu presencia aquí. - ¿Qué quieres que haga? ¿Qué me vuelva a ir solo porque mi presencia te perturba? No querida ex, no volveré a irme, porque esta es mi casa, mi ciudad y mi país, y no volveré a abandonarlos. - ¿No piensas decírselo a Aike? - Pues fíjate que volví precisamente para eso. - Por favor, Austin, no arruines mi matrimonio. Mira, Aike y yo vamos a tener un hijo, si le dices lo que pasó entre nosotros, él jamás me lo perdonará y tu sobrino quedará desamparado. - No veo cuál es el problema en ocultárselo. Total, eso pasó cuando no estabas con él. Además, si te ama sabrá entender-… Iba a irse, pero Ivana lo detuvo y con ojos brillantes volvió a suplicar

