Trevor, llevó su mano al rostro, le acarició este para seguido unir sus labios a los de ella. El beso, empezó suave, como un simple roce, que encendió todos los motores, segundos después, sus lenguas intercambiaron las bocas, profundizando un beso ardiente y cargado de deseo, dónde se alejaron, al momento que se quedaron sin aliento. A medida que los labios de Trevor se unían a los de Flore, una oleada de emociones recorría todo su cuerpo. Podía sentir la suavidad de sus labios contra los suyos, mientras su mano acariciaba sutilmente su rostro, como si quisiera grabar cada detalle en su memoria. Sus lenguas se entrelazaron en un baile íntimo y desenfrenado, explorando cada rincón de sus bocas y despertando una conexión que trascendía lo físico. El deseo pulsaba en el aire, y ambos se e

