AUTOR. Ali ingresó a la habitación de Emilia, se acomodó en el sillón y le agarró la mano —¿Qué te pasó ahí? —, observó el labio partido. —El salvaje de tu guardaespaldas me golpeó, dijo que me alejara de ti, que me marchara, pero como no quise hacerlo se me vino encima. Emi, será muy difícil cuidar de dos niños sola, quiero que sepas que cuentas conmigo para lo que necesites. —Te lo agradezco Ali, pero no estoy sola, tengo a mis padres a mis hermanos y… sé que él estará presente en la vida de mis hijos. —¿Piensas darle una oportunidad a ese hombre que te engañó e hizo todo lo que hizo? —No he dicho que le daré una oportunidad. Que él vaya estar presente en la vida de nuestros hijos no significa que también estará en la mía. —Pero Emi, darle acercamiento a tus hijos es como abrirle

